Si nuestro Homenaje al Pensamiento y el Compromiso Nacional fuese una verdad blindada, la periodista no podría expresar su ‘verdad relativa’ en un periódico dominical que responde a un ser despreciable como Héctor Magnetto.
Tenaz, casi como de costumbre, Susana Viau acomete ayer contra el gobierno desde las páginas de Clarín, mezclando aserrín con pan rallado. Con la liviandad que la caracteriza, la veterana periodista mezcla la muestra Homenaje al Pensamiento y el Compromiso Nacional con el lanzamiento de la escuela de gobierno Panal, el último documento enviado para apurar el pago del último tramo de la deuda externa y el Reporte Anual que la Argentina elevó a la Bolsa de valores de los Estados Unidos. Un Cambalache que hubiese confundido hasta al propio Discépolo.
Desde su título, la nota de Viau es una provocación. “La Verdad Oficial no acepta otras verdades”, pontifica la redactora, enancándose en algunas frases del querido Fermín Chávez y yuxtaponiéndolas a otros conceptos nacidos de la escuela historiográfica mitrista. Casi una burla, teniendo en cuenta que fue la Historia de Mitre la que durante muchísimos años ocultó la “otra historia” e impidió que surgiera cualquier otra versión sobre nuestro pasado. Fueron precisamente don Bartolomé Mitre, y su diario, y su omnímodo poder de presión, las fuentes donde abrevó una historia distorsionada, recortada, mentirosa y hecha a medida. Una historia que durante muchísimos años no aceptó otra historia. Una verdad fabricada e impuesta. Que no sólo no admitía interpelación sino que no admitía la existencia de otra verdad relativa.