Mediópatas

Los chicos inventan monstruos para tranquilizarse porque una angustia sin significación causa más dolor que una fobia (para los K: Clarín). Los adultos precisan aferrarse a algo para tener consistencia de ser o ilusión de consistencia (para los K: el periodismo militante).
Todos hacemos de algo. La vida es del orden de la comedia. Como decía el poeta, nos despertamos para seguir el sueño de la vida. O como dice la psicología, la alucinación es la vía regia de la satisfacción. Pero hay un desarreglo esencial en el ser humano. La alienación produce agresividad como consecuencia de la tensión permanente que conlleva: se les dice que sí y que no a las mismas cosas simultáneamente. En palabras de Breton, la vida está hecha de “cataratas de diamantes con torrentes de barro, combina lo sublime y lo monstruoso”. El hombre no tiene conflicto, es conflicto.

La columna completa en Perfil