A falta de respuesta, el jefe de gabinete bonaerense Alberto Pérez reaccionó con la descalificación personal. “Es irrisorio que quien escribía los prólogos de los libros de la Fuerza Aérea en la dictadura critique a una mujer que perdió a sus dos hijos en manos del terrorismo de Estado”, dijo. Agregó que la Secretaria de Derechos Humanos Sara Derotier de Cobacho se moviliza en silla de ruedas y debe someterse a tres sesiones semanales de diálisis porque perdió un riñón en la tortura.
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Previsible
El pacto de prestaciones recíprocas entre el gobierno bonaerense y sus fuerzas de seguridad se hizo evidente con los vergonzosos episodios del lunes 12 en la Legislatura y en las celebraciones posteriores del Día de la Policía, cuando dos miembros de la cúpula estuvieron a punto de tomarse a golpes. El análisis de Verbitsky.