Pérez gobernará Mendoza

El candidato del justicialismo se impuso en parte por mérito propio y en gran medida por el arrastre nacional. El radicalismo, segundo en esta elección, hizo uno de los papeles más destacados del país. Hubo un gran corte de boleta que no le alcanzó a un buen candidato, como fue Roberto Iglesias, para ganar, con la "mochila" de su aspirante presidencial Ricardo Alfonsín.

El segundo cargo importante al que el abogado Francisco Paco Pérez accederá será el de gobernador de la provincia. Nuevo en la función pública aunque no en la política, Pérez logró ser el candidato oficial del Frente para la Victoria en una pelea interna en la que la sangre no llegó al río: cualquiera que fuera el candidato, contaría con el gran caudal de votos que le concedería el arrastre de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Sin embargo, Pérez se empecinó en ser “el candidato”. Antes de que se tomara la determinación de su candidatura, él mismo se encargó de generar confianza a su alrededor. Armó su equipo de campaña y dejó entrever quiénes serían sus espadas en caso de avanzar en la gestión pública: su equipo más íntimo y el que lo acompañó en el Ministerio de Infraestructura.

Roberto Iglesias fue el candidato rival más fuerte. Todas las encuestas así lo demostraron. Apostó a una jugada difícil: ganar gracias al corte de boleta, apelando a un voto meramente local. 

A pesar de esto, Paco Pérez logró el triunfo por dos razones, centralmente: no terminó de ser identificado con la gestión de Celso Jaque, a pesar de haber sido el delfín del gobernador saliente, y, como hemos dicho, el empuje sin frenos de Cristina Fernández de Kirchner.

Durante los próximos cuatro años, el gobierno será peronista. Kirchnerista, Pérez dejó, sin embargo, su impronta diferenciadora en algunos puntos con el gobierno nacional. A pesar de esto, nadie apuesta a que pueda hacer una gestión independiente de los designios nacionales.