Una serie de nuevas pruebas confirman las presunciones en contra del intendente de Capital, Víctor Fayad, quien desde setiembre último está imputado por el delito de amenazas agravadas contra el director periodístico de MDZ Online, Ricardo Montacuto, en abril de este año. También fueron amenazados en el mismo período y desde los mismos teléfonos los ex concejales Pablo Priore (PRO) y Julia “Mumy” Ortega. En las últimas semanas, información aportada por Movistar y por la línea aérea LAN, ubican a Fayad en el mismo momento y lugar desde donde se hicieron llamadas y enviaron mensajes amenazantes con su teléfono oficial y con distintas líneas telefónicas: una para sus relaciones políticas y sociales y otra para cometer las amenazas, pero con el mismo IMEI y desde el mismo sitio.
En tanto, la justicia analiza las causas paralelas por el mismo tipo de amenazas (anónimas, y por mensajes de texto) contra los ex concejales Pablo Priore (PRO) y Julia “Mumy” Ortega (UCR). Todos los mensajes salieron desde un aparato telefónico oficial del intendente, al que le habrían rotado los chips para cometer este tipo de delito intimidatorio. Ambos ex ediles han declarado días atrás en la causa por las amenazas al periodista Montacuto, y relataron además las amenazas que ellos mismos han recibido.
Fayad fue imputado por el fiscal especial Santiago Garay el lunes 13 de setiembre. La investigación había empezado a mediados de abril, cuando el periodista Ricardo Montacuto hizo la denuncia por las amenazas anónimas que recibió desde el 8 de abril, y que –se supo después- habían comenzado antes y finalizado en mayo. En ese momento, nadie podía suponer que el principal involucrado sería el propio Fayad. Y tampoco se sabía que había otras personas víctimas de la maniobra. La investigación del fiscal, con el transcurrir de los meses, llegó a esta conclusión luego de analizar toda la información técnica brindada especialmente por la firma Movistar -empresa que contrató con la Municipalidad en 2007 la provisión de teléfonos celulares para funcionarios y empleados- y después de tomarles declaración a varios testigos, entre ellos personas de confianza de Fayad: su jefa de prensa Valeria Méndez, su pareja y asesora legal adjunta del municipio Carolina Boccia, sus secretarias, su chofer, el concejal Rodolfo Suárez, y funcionarios que tienen a su cargo la asignación de teléfonos en la Municipalidad. Es que las amenazas y las llamadas telefónicas desde el teléfono oficial de Fayad tienen el mismo IMEI.
Los mensajes que provinieron del teléfono de Fayad, hay que recordarlo, contenían desde insultos y agravios personales, hasta amenazas físicas y contra la vida. Además, daban cuenta de que el amenazador conocía los movimientos de las personas amenazadas, lo que denota cierta logística. Y el tema de los mensajes parecía ser el triunfo del radicalismo en las elecciones del 28 de marzo en la capital mendocina. En uno de los SMS enviados, el amenazador hace referencia además al periodista Maxi Quinteros y al editor de política del diario Jorge Fernández Rojas, en este último caso con expresiones discriminatorias.
Tanto en su declaración como en un escrito que presentó su defensa, Fayad sugirió que su teléfono pudo haber sido “clonado” para implicarlo en la causa y desmintió todo. Pero las pericias recolectadas hasta ahora lo complican cada vez más.
Las nuevas pruebas y la “clonación”
En todas las llamadas y mensajes emitidos por el teléfono de Fayad, aunque con distintas SIM cards, presuntamente para ocultar el delito de amenazas, hay una lista que llamó la atención de los investigadores porque coinciden con el derrotero geográfico de Fayad ese día. Es decir, si alguien le clonó el teléfono como argumentó en su declaración como imputado, entonces el “clon” lo llevaba él en el bolsillo. Además, como se verá, ese mismo día –fundamental en el análisis- no hubo superposiciones en el uso de la línea oficial de Fayad y la que se usó para las amenazas, y que comparten el número de IMEI. Y un dato clave. Ese día, apenas minutos después de la última amenaza, Fayad llamó a su novia y asesora legal adjunta del municipio, Carolina Boccia, desde su teléfono oficial durante casi nueve minutos. Un clon muy amistoso, como se ve.
El argumento de la “clonación” usado por la defensa de Fayad asombra por su endeblez técnica. De hecho, en la sábana de llamadas aportada por el departamento de asuntos legales de Telefónica de Argentina, hay más de un centenar de comunicaciones entre el teléfono de Fayad –que tenía el mismo IMEI que los chips que se usaron para las amenazas- y su novia, la también funcionaria Carolina Boccia. En muchos casos, el lapso de tiempo entre los SMS enviados y las llamadas a su pareja era sólo de minutos. ¿Podría ser posible que la doctora Boccia haya atendido semejante cantidad de comunicaciones, algunas de más de diez minutos, de un “clon”? El único caso posible es que el clon lo hubiese transportado el propio Fayad para ocultar el origen verdadero de los mensajes. Por otra parte, y de acuerdo a las consultas técnicas hechas por MDZ, cuando las comunicaciones –llamadas o SMS- parten o llegan a un equipo clonado, son captadas por dos celdas: una registra el original, y otra lo hace con la señal del equipo duplicado. Y no se advierte ni un solo caso de “celdas dobles” en las llamadas comprendidas en el período en que duraron las amenazas. A cada llamada, a cada mensaje, le corresponde una única celda.
El día D
Las llamadas de análisis empiezan el día martes 27 de abril de este año. Ese día, el intendente Fayad viajó a Buenos Aires en un vuelo de LAN que partió desde Mendoza a las 13:50. Antes, hizo tres llamadas a su novia a las 10:34, a las 11:21 y a las 11:25. La primera de esas llamadas fue captada por una antena de telefonía celular ubicada en Boulogne Sur Mer al 1600 de ciudad. Las otras dos, por otra antena ubicada a escasos metros de la Municipalidad de la Capital, en Avenida San Martín al 546. La última llamada, antes de partir el avión, la hizo a las 13:26:15 también desde su línea oficial y a su novia, durante un minuto y cuarenta y cinco segundos. Esta comunicación fue captada por la antena de telefonía celular ubicada en Álvarez Condarco y Jorge Newbery, Las Heras, Mendoza. Es decir, a metros de la aeroestación Francisco Gabrielli. A las 16:37 el teléfono oficial de Fayad volvió a activarse y llamó nuevamente a su pareja Carolina Boccia durante nueve minutos y cuarenta segundos. La llamada fue registrada por una antena en Florida al 1000 de Capital Federal. No hay dudas entonces de que Fayad viajó ese día. De hecho, ha reconocido viajes en el expediente. Y aunque hizo varias llamadas, no hubo desde su teléfono SMS amenazantes el 27 de abril.
Lo más interesante llegó un día después, el 28 de abril. Todas las comunicaciones de ese día hechas desde el teléfono oficial de Fayad están ubicadas en Capital Federal. Después de las 18:00 hizo varias llamadas a su novia. La última de cierta duración fue a las 18:47:47 durante 6 minutos y 9 segundos. La llamada fue capturada por la antena ubicada en Avenida Madero entre Córdoba y Paraguay de Capital Federal. Inmediatamente después, Fayad hizo las siguientes llamadas: a las 18:52 llamó a un celular de Mendoza. A las 20:19:47 a otro celular también de esta provincia, una llamada de apenas siete segundos. Luego, no volvió a usar su “línea oficial”. Sí hubo una batería de mensajes amenazantes desde el celular 2616865492, que está indicado en la causa como el origen de parte de los mensajes amenazantes, y que tiene el mismo IMEI que la línea oficial de Fayad según el oficio entregado por el Departamento de Legales de Telefónica de Argentina. El 28 de abril a las 20:30:55 hubo un mensaje amenazante a un celular del periodista Ricardo Montacuto. A los tres segundos ingresó la continuación de ese mismo mensaje. A las 20:32:52 hubo uno más. Entre medio, a las 20:32:35, el que recibió un mensaje amenazador fue el ex concejal Pablo Priore. Finalmente, a las 20:39 la línea oficial de Fayad “revivió” y llamó a su novia durante 8 minutos y 50 segundos. Llamadas y mensajes tienen el mismo IMEI y no se superponen en el tiempo ni registran “celdas dobles”. Parece obvio que alguien rotó los chips en el mismo aparato.
Dos días después, el 30 de abril, Fayad sólo hizo cuatro llamados con su línea oficial desde las 20:58 hasta las 23:12. La última de ellas desde la estación de Ferrocarril Mitre en Capital Federal. Antes, desde las 9:46:08 y hasta las 14:08:15, hubo 13 mensajes amenazantes a teléfonos de Montacuto y de Pablo Priore. Otra vez, no hubo superposición entre el uso de su línea oficial y la línea “paralela” desde la que se enviaron mensajes. Sí coincide el número de IMEI. El 1 de Mayo, según la ruta de los llamados, Fayad ya estaba de regreso en Mendoza. Así lo certifica una llamada que recibió Carolina Boccia a las 19:31:51 durante 7 minutos y 34 segundos. La llamada fue captada por una antena ubicada en Belgrado 182 de Mendoza.
Así las cosas, la causa está reuniendo elementos que complican a Fayad, quien hasta ahora ha argumentado “clonación” –algo que lo desmiente la propia ruta de los llamados, y el hecho de que cada comunicación es registrada por sólo una celda- campañas en su contra, difamaciones, etc. Pero no ha podido explicar cómo es que su línea de teléfono oficial y los dos chips que se usaron para las amenazas coinciden en el número de IMEI, como tampoco el hecho de que el uso de las tres líneas no se superponga jamás entre sus llamados oficiales y los mensajes amenazantes, o que haya sucesiones de apenas minutos entre los llamados de su línea municipal y las amenazas, y llamados otra vez a su novia, por ejemplo. Sería absurdo –lo hemos dicho- suponer que la doctora Boccia ha atendido durante largas conversaciones a un “clon” que la ha llamado con el número telefónico de Fayad.
El intendente ha presentado también pruebas técnicas, con números de IMEI que no se corresponden con los de las amenazas que figuran en el expediente. Pero la misma empresa Movistar ha relativizado estos informes, en la testimonial de su principal ejecutivo en Mendoza. No obstante, la firma Telefónica, propietaria de Movistar, ha demorado la entrega de pericias técnicas que terminarán de configurar el caso, a pesar de los numerosos oficios que le ha enviado la fiscalía.
Por lo pronto, se esperan nuevas ruedas de testimonios en estos días, en un caso que ha seguido sumando pruebas desde que el intendente Fayad fuera imputado.
Amenazas: Más pruebas comprometen a Fayad
El intendente de Capital ya fue imputado en setiembre por las amenazas al director de MDZ y dos ex concejales. Ahora, información aportada por una empresa telefónica y una línea aérea lo complican más. La sucesión de mensajes que constituyen una prueba clave.