La lista de unidad entre Confe y UCR no deparó novedades: los radicales, esta vez, se miraron el ombligo.
Con la lista en la mano queda cada vez más claro que ambos partidos volvieron al comité.
No se trata de una lista que represente al nuevo liderazgo de Julio Cobos y, de hecho, no es poca la gente del entorno más personal, amistoso y familiar del vicepresidente que frunció el seño al conocer la nómina de candidatos que en nombre del cobismo ocuparán bancas en el Congreso y en la Legislatura.
No hay hombres ni mujeres que se destaquen por algún liderazgo social más allá de la militancia partidaria.
El que pierde, tiene premio. Los que no fueron beneficiados con el voto del electorado, ahora van en las listas detrás de la figura de Cobos. Cítense los casos de César Biffi, el último candidato a gobernador del cobismo; Juan Carlos Jaliff, derrotado en capital por Fayad y Néstor Parés, que sacó 5 mil votos como candidato a intendente de Las Heras, en donde votan unas 100 mil personas.
El agua y el aceite. Guillermo Amstutz fue denunciado por el caso de las coimas en Las Heras por la entonces concejala Patricia Gutiérrez. Hoy ambos son candidatos a legisladores por el cobismo. Pero más aun: integran el mismo espacio político: Unión Peronista, el de Thomas y Solá.
En el Sur no hay otros. Walter Sáenz y Armando Camerucci vienen alternándose en cargos políticos desde 1983 y no les ha hecho mella que su partido fuera derrotado en las elecciones: persistieron aun desde la oposición.
Reelegidos. En el Este, casi todas son reelecciones: Omar Dengra, Abel José, Luis Petri. Pero también repiten de banca los sureños Saez y Humberto Montenegro; el godoycruceño Daniel Vilches; Amstutz y Liliana Vietti.
Alegría para dos partidos. El caso de Liliana Vietti es especial. No sólo los radicales de Fayad y Vicchi festejan su inclusión en las listas sino el ex intendente peronista de Godoy Cruz, Rubén Montemayor, su marido.
“Son ocho los monos” cantó León Gieco a los Orozco y, si bien no son solo 8 ni se llaman Orozco, las listas del radical – cobismo no tienen nada nuevo y el electorado no sólo está enojado con Celso Jaque: ya no se deja engañar.