Cristina, Cobos y el coraje cívico

La historia suele elegir a determinados hombres y mujeres y, los pone en circunstancias que parecen de un tamaño sobredimensionado para ellos. Julio César Cleto Cobos estuvo en una de ellas el jueves a las 4 de la mañana. Y la enfrentó con coraje cívico y responsabilidad republicana.

Cobos, cuando votó el jueves a las cuatro de la mañana. Foto: EFE
Cobos, cuando votó el jueves a las cuatro de la mañana. Foto: EFE

Por Esteban Bullrich

Cuando era pequeño recuerdo que había una forma de escapar de cualquier macana: cerrar los ojos. Uno podía haber matado las plantas de la abuela, arruinado algún documento del padre con un garabato o roto un jarrón familiar y sólo bastaba con cerrar los ojos para “desaparecer” y eludir el reto.

Esta vía de escape desaparece al madurar porque se es capaz de enfrentar la realidad.

La presidente Cristina Fernández habló en el nuevo aeropuerto de Chaco, a poco más de 12 horas de que el Senado rechazara la resolución 125 y mandara un mensaje clarísimo al corazón de las formas Nestorianas: murió esta forma de hacer política.

Sin embargo, la Presidente eligió hacer como los chicos, cerrar los ojos. Y acá "no paso nada".

Es entendible que quienes apuestan a todo o nada, les cueste aceptar cuando pierden todo. Pero es importante marcar que fue Néstor quien jugó a todo o nada. Cristina es presidente de todos los argentinos y seguirá siéndolo, pero debe abrir los ojos. El croupier se llevó todas las fichas, pero las de su marido.

La historia suele elegir a determinados hombres y mujeres y, los pone en circunstancias que parecen de un tamaño sobredimensionado para ellos. Julio César Cleto Cobos estuvo en una de ellas el jueves a las 4 de la mañana. Y la enfrentó con coraje cívico y responsabilidad republicana.

Coraje cívico al priorizar los valores de la república y el federalismo. Por anteponer las instituciones sobre la presión de personas o grupos. Coraje porque, utilizando sus palabras,  habló del corazón y de la convicción, en vez de lealtad a postulados políticos borrosos.

Coraje al prevalecer de la condena de algunos, la verdad incontrastable del respeto al sustrato de nuestra sociedad: la Constitución y las leyes.

Responsabilidad republicana porque Cobos entendió que debía actuar como vicepresidente, despegándose de cualquier circunstancia adicional. Era él quien debía hacer una última apelación al consenso.

Era él, el vicepresidente, quien debía ponerle fin a la ceguera oficial para poder comenzar de cero y solucionar un conflicto que se prolongó demasiado.

Cristina tiene en su vicepresidente un ejemplo a seguir para el país que viene. Puede tomar ese coraje cívico y reconocer una realidad. Abrir los ojos y comprender que no hay traición sino, pedido por cambiar las formas de su marido y tomar las propias.

Un ruego por ver más a Cristina y ver bastante menos a Néstor. Poner coraje cívico y reconocer el error para continuar el gobierno.

La derogación de la resolución 125 sin duda es un primer paso. Pero también debe encarar el conflicto, sacando del medio a las patotas delíacas y las peroratas nestorianas para gobernar para todos los argentinos, como proclamó en Chaco.

Asumir su rol de presidente y llamar en serio al acuerdo del Bicentenario a todos, no sólo a los que piensan como ella.

La fórmula Fernández–Cobos pertenece a la historia argentina. Con coraje cívico y responsabilidad republicana pueden empezar un nuevo capítulo de la misma. Abriendo los ojos Cristina puede dejar de ser Néstor y ver que todavía tiene muchas fichas por jugar.