Cobos, de actor de reparto a inesperado protagonista

El tiempo dirá si la estrella de Cobos se apaga rápidamente o no, pero lo cierto es que tras haberse plantado contra su Gobierno en un tema medular como el de las retenciones móviles se convirtió en carne de encuestadores, analistas y consultores.

Cobos, la figura del día. Foto: NA
Cobos, la figura del día. Foto: NA

por Gabriel Profiti

Decisiones propias y movidas ajenas propiciaron que Julio César Cleto Cobos dejara de ser actor de reparto del poder, un lugar habitualmente reservado a los vicepresidentes argentinos, para proyectar su figura como jefe de un esquema político propio.

El tiempo dirá si la estrella de Cobos se apaga rápidamente o no, pero lo cierto es que tras haberse plantado contra su Gobierno en un tema medular como el de las retenciones móviles se convirtió en carne de encuestadores, analistas y consultores.

Al menos logró ser reconocido -antes del combustible agropecuario la mayoría no sabía quién era el vicepresidente de Cristina Kirchner- y su futuro político ya no parece atado a su continuidad o alejamiento del Gobierno.

Cobos dijo que no va a renunciar y en verdad va a esperar a que los acontecimientos decanten para ver si tiene espacio dentro del esquema de poder kirchnerista o pasa a ser directamente un paria de la administración nacional.

"Julio es ingeniero y tiene la particularidad de actuar como tal, cuando traza la recta, actúa en consecuencia", definió un dirigente cercano al ex gobernador mendocino para reflejar el estado deliberativo que rodea al vicepresidente.

Pero no sólo la figura de Cobos adquirió otra dimensión con la histórica sesión de la Cámara alta, sino que las consecuencias de la votación también sembraron incertidumbre sobre la suerte de la Concertación Plural.

El proyecto transversal que ideó Néstor Kirchner con figuras recolectadas del espectro no justicialista ya había sufrido varios moretones en los primeros seis meses de Gobierno de Cristina Kirchner, pero ahora parece en estado terminal.

"Siempre hay tiempo para volver en política", corrigió una fuente de la Casa Rosada y recordó los traspiés sufridos por Daniel Scioli cuando conducía las sesiones del Senado, antes de que su popularidad lo convirtiera en pieza clave del armado K para las elecciones del año pasado.

Si el vicepresidente se va del Gobierno, junto a él se irán varios dirigentes y algunos gobernadores.

En las horas posteriores al fracaso parlamentario del proyecto oficial, varios radicales K salieron en defensa del vicepresidente y pidieron cambios en la alianza.

"Si el Gobierno sigue refugiado en el kirchnerismo, la Concertación está menos diez", situó uno de ellos.

El jefe del bloque de diputados de la Concertación, Daniel Katz, admitió como un error haber ingresado a la amalgama porque Kirchner no abrió espacios de decisión, mientras que el gobernador correntino Arturo Colombi fue más metafórico al sostener que hay "una debilidad estructural" en el espacio.

Horacio Quiroga, virtual número dos de los radicales en la Concertación y funcionario de la Cancillería, sostuvo en diálogo con Noticias Argentinas que se van a necesitar cambios para que la fusión partidaria continúe.

"Obviamente es una situación compleja, ojalá que se pueda resolver. Pero se supone que el gobierno de la Concertación debe plasmarse porque en definitiva es lo que votó el pueblo argentino y hasta ahora salvo en escasos temas no ha tenido protagonismo", sostuvo Quiroga.

Y completó: "Para esto va a ser indispensable cambios en la agenda política en temas como la inflación, los servicios públicos y la ley de Coparticipación Federal de impuestos".