Cobos gana protagonismo y opera cambios

Julio Cobos no tiene previsto abandonar el centro de la escena en la pelea con el campo. Los cachetazos que le dio el kirchnerismo al comienzo de esta semana parecieron ser fulminantes, pero cuando nadie lo esperaba, esta mañana devolvió los golpes y volvió a la carga.

Reivindicó la tan cuestionada reunión con los gobernadores opositores del lunes pasado. Recibió en su despacho durante el día a los ruralistas Alfredo De Angeli y Mario Llambías. Reactivó el “laboratorio” donde prepara junto a otros radicales K un proyecto alternativo al oficialista sobre las retenciones que tiene una base de consenso entre la gente del campo. Y envió un mensaje casi de guerra a la Casa Rosada: “Para solucionar esto hay que buscar el consenso, no los votos”, expresó luego de un foro educativo que se hizo en el Senado.

Pero Cobos no es un héroe que busca inmolarse. Mientras crece su rebelión política contra los K, también se afianza en el propio bloque del Frente para la Victoria un grupo de diputados disidentes que está en sintonía con el vicepresidente en un punto: a la ley de las retenciones hay que hacerle cambios.

Figuras prominentes de ese sector, como el ex gobernador bonaerense Felipe Solá, se acercan cada vez a la posición de Cobos. Y a la inversa. El vicepresidente tiene la convicción de que hay que incidir fuertemente en el tema de las retenciones ahora, porque después de que el proyecto tenga media sanción de Diputados, ya nada se podrá cambiar en el Senado.

El resultado de esta nueva y rara alquimia (Cobos fue precisamente el rival de Solá en la pelea por la vicepresidencia de la Nación en la antesala de las últimas elecciones) podría marcar el destino del proyecto de las retenciones y, quizás, el futuro político del ex gobernador mendocino.

El rol de los diputados mendocinos en el debate del campo

Hoy fue otro día extenuante en el plenario de la Cámara Baja, donde dos comisiones multitudinarias (Hacienda y Presupuesto, junto a Agricultura) tratan el proyecto de las retenciones.

En esta etapa, que arrancó el lunes, sólo cabe escuchar los discursos de los disertantes, entre quienes estuvo a lo largo de la jornada de hoy el secretario de agricultura de la Nación, Javier de Urquiza, una figura muy cuestionada por el sector del campo.

Las disertaciones a favor y en contra seguirán hasta mañana, cuando la ronda cierre con la presentación de técnicos del INTA. Mientras que, el lunes, se abrirá el debate entre los diputados para tratar de sacar uno o dos despachos (lo segundo es lo más probable) sobre el tema que concentra la atención de todo el país.

Los diputados mendocinos ocupan lugares en esta mesa y algunos se han tomado el papel muy en serio.

Son los casos de Susana Genem (PJ) y Silvia Lemos (UCR),  a quienes es muy difícil no encontrarlas sentadas a la larga mesa de la comisión, escuchando  y anotando las distintas ópticas sobre el problema del campo.

También asisten regularmente Guillermo Pereyra (PJ) y Enrique Thomas (Concertación). Y suele arribar cada tanto allí a Dante González, uno de los pocos que hasta aquí no ha dado a los medios su opinión sobre el problema del campo.

Mujeres

Un párrafo aparte merecen otras dos mujeres: Patricia Fadel (PJ) y Laura Montero Concertación).

La primera es una suerte de organizadora incansable de su bloque. Custodia, además, el orden en el debate. Y se ocupa de evitar que se produzcan deserciones en el sector del PJ, principalmente cuando a quienes les toca hablar son figuras del oficialismo.

No obstante, esta noche, la principal fuente de angustia para la mujer de Tunuyán era lo que pasaba fuera del ámbito formal del plenario. A cada rato llegaban a su celular noticias de desorden e inestabilidad en el bloque justicialista, donde se profundizan las diferencias entre quienes respetan la orden de Kirchner (votar las retenciones a libro cerrado) y los que exigen cambios.

La angustia se le notaba en la cara y había una razón: no parecía fácil mantener el bote a flote cuando la rebelión interna es protagonizada por figuras como Felipe Solá y Graciela Camaño.

El protagonismo de Montero no es menor. La ex ministra de Economía es una suerte de cerebro técnico del proyecto alternativo de las retenciones que elaboran los radicales K. Se la pasa haciendo cálculos. Es, además, secretaria de la comisión de Agricultura, por lo que ocupa un lugar entre las autoridades.

También es raro no verla en ese salón del anexo parlamentario donde se desarrollan las discusiones. Pero hoy, sorpresivamente no estuvo por un largo rato: estaba reunida en el Senado con Cobos para seguir tratando el mismo asunto.

En cambio, hay otros diputados nacionales a quienes es muy difícil encontrar en la sala donde se reúne el plenario: Jorge Alvaro (Concertación), Jorge Albarracín (Concertación) y Omar De Marchi (PD) prácticamente no se han mostrado en el debate. Aunque quizás es tanto o más lo que se cocina fuera de ese espacio legislativo que lo que charlan los que están dentro, sudando y sufriendo por el calor, la muchedumbre y las discusiones.