Las industrias alimenticias salieron a denunciar hoy un "inminente" desabastecimiento como consecuencia de los más de 200 cortes de ruta que realizan los transportistas en distintos puntos del país, y alertaron que en breve empezarían a faltar pan y lácteos.
Desde el sector avícola advirtieron que deberán sacrificar más de 1.300.000 pollitos bebé este fin de semana y que falta maíz para alimentar a millones de aves.
En medio de un clima de alta tensión y violencia en las rutas, que incluye camionetas persiguiendo camiones para arrojarles clavos 'miguelito' e impedir que sigan su curso, las industrias alimenticias asociadas a la COPAL alertaron que es inminente el desabastecimiento de alimentos.
El conflicto ganó en las últimas horas en confusión, ya que los transportistas alegan como motivo del paro que no hay comercialización de granos, pero las entidades agropecuarias reiteraron que la suspensión en el envío de granos para exportación estaba levantada.
Es que existen numerosas protestas y cortes de ruta en distintos puntos del país, mientras el Gobierno aparece con escasa capacidad de reacción para encarrilar el conflicto.
La COPAL alertó sobre las "graves consecuencias" que ya provocaron los cortes de rutas por la paralización de las plantas y las dificultades logísticas.
Según la entidad, la posibilidad de que empiece a faltar mercadería en las góndolas es una cuestión de horas.
"Ante la grave situación generada por la imposibilidad de transportar por las rutas del país, la COPAL alerta sobre las graves consecuencias que ya se están generando en la industria alimenticia", señaló la entidad en un comunicado.
La COPAL advirtió que la "parálisis" de la actividad de la industria alimenticia, "sumada a las dificultades logísticas, ocasionará desabastecimiento de alimentos de no resolverse en las próximas horas".
En este escenario tumultuoso, más de 1.300.000 pollitos bebé deberán ser sacrificados a más tardar este fin de semana, si no se levanta el paro de los transportistas.
Así lo denunció el titular del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), Roberto Domenech, quien alertó que este paro es "mucho más amplio y violento que los anteriores, están todas las rutas cortadas y existe mucha tensión".
"Nuestro sector faena 2.100.000 pollos diarios y las cámaras frigoríficas ya están repletas y no hay donde almacenar la mercadería. Para colmo, ya no tenemos maíz para alimentar a los animales, se nos van a morir en días", denunció Domenech en diálogo con Noticias Argentinas.
Domenech manifestó su preocupación por un "endurecimiento de la medida de fuerza, que es mucho más fuerte que la realizada en el pasado, y para nuestra industria impacta con fuerza que el paro en Entre Ríos es casi total, no se puede sacar un solo pollo a las rutas".
"No hay comercio de granos, nos estamos quedando sin alimentos para los animales, y en las rutas se vive un clima de mucha violencia, con camionetas que persiguen a los pocos camiones que intentan trasladar mercaderías. Creo que las entidades del campo deberían volver a pronunciarse con claridad para no dejar dudas de que se levantó el paro", sostuvo Domenech.
Por su parte, las empresas asociadas al Centro de la Industria Lechera advirtieron que la continuidad de los bloqueos de rutas traerá "como consecuencia inmediata e inevitable el cese de actividades y el desabastecimiento de productos lácteos".
En tanto, la Federación Argentina de la Industria del Pan denunció que existen casi diez mil panaderías al borde del cierre, ante la falta de su insumo principal, la harina.
Por los bloqueos de rutas, en el marco del conflicto entre el Gobierno y el campo, se agregó desde las últimas horas el desabastecimiento de combustibles y de alimentos en varios centros urbanos del país.
Al no poder circular los transportes por las rutas, ya se registran importantes faltantes de fideos, galletitas y aceites, mientras que varias líneas de colectivos tuvieron que ampliar la frecuencia de sus servicios, para sacar menos coches a las calles.
Si bien las cuatro entidades agropecuarias no retomaron la medida de fuerza tras la falta de diálogo con el Gobierno en una instancia mediadora con el Defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, se mantienen cortes de rutas en varios puntos del país, tanto por parte de productores como de transportistas.
Según la Cámara Argentina de Supermercados Chinos (Casrech), el faltante de harinas alcanza el 68 por ciento, especialmente en productos de primeras marcas; mientras que en fideos es del 50 por ciento, el de galletitas del 45 por ciento y el de aceites alcanza el 85 por ciento.
Otros relevamientos advierten que la falta de productos de la canasta básica ronda el 30 por ciento en promedio y que alcanza también al arroz y a algunas primeras marcas de lácteos.
Pero el desabastecimiento también se agrava en el sector combustibles, fundamentalmente en las provincias de Santa Fe y Córdoba, en el Conurbano bonaerense y en la Capital Federal.