Carlos Romairone es uno de los humoristas más destacados que tiene la radiofonía mendocina. Su actividad la desarrolla en Radio Nihuil y si bien siempre ha tenido personajes exitosos, el año pasado se metió a todos los oyentes en el bolsillo con su creación: el diputado nacional Luis “Lucho” Versetti, del “célebre” partido “MePaSo”.
Lo cierto es que Lucho Versetti es un personaje de ficción, demasiado parecido a nuestros legisladores y por eso, es más que importante la mirada que tiene Romairone sobre los políticos y la política actual, ya que gracias a su tarea de observación puede mantener con vida propia a un personaje cada vez más polémico.
-¿Cómo nace Versetti?
-Yo lo tenía creado desde hacer un tiempo largo, te diría hace unos cuatro años pero era más caricaturesco y creo que por eso no pegaba. Pero fue al año pasado cuando Andrés Gabrielli me pidió un personaje nuevo para “Primeras voces”. Ahí me acordé de este político y como era un año electoral me pareció que calzó justo entre la gente.
-Sin dudas, para poder llevar adelante este personaje tenés que haber sido un gran observador de los políticos.
-Hace años que estoy en la radio y los vengo escuchando siempre con el mismo verso. La verdad es que no me costó mucho darle ese perfil al personaje. Junté algunos ingredientes y lo puse al aire. Hay cosas que dice Versetti que no escandalizan a nadie porque son reales. Te doy un ejemplo: Versetti presentó un proyecto de ley para traer un tiburón mecánico al Dique Potrerillos y para eso tenía que viajar a Estados Unidos a hablar con Spielberg. Es gracioso pero más de un político argentino ha llevado alguna locura como esta a una realidad.
-¿Cuándo se prendió más la gente con el personaje?
-El año pasado, con las elecciones. Versetti hizo campaña, presentó un blog, hizo un acto de lanzamiento en un boliche y ahí la gente se dio cuenta que era como todos.
-¿Qué es lo común que tiene Versetti y el resto de los políticos?
-La truchada, el café, el verso, “lo tuyo ya está, pasá por mi oficina”, “mañana viajo”… Es la nada misma. La gente ve a Versetti como un personaje real porque está acostumbrada a que sus políticos sean así. Cuando hice la campaña con un blog, noté que el ciudadano común apoyaba a este personaje porque ahí descargaba toda su bronca contra el sistema político actual. Fue algo muy raro pero muy real, con una ironía que no me hubiese gustado encontrara.
-¿Y qué te dice el político común cuando te encuentra?, ¿se siente afectado, tocado?
-No he recibido quejas ni réplicas. Jamás se me acercó ningún político para decirme que no le gustaba el personaje. Creo que hay una aceptación porque no rompí los códigos. Yo no le pego a nadie y nadie se enoja conmigo. Lo que si te puedo decir es que más de uno me llamó por teléfono y me dio algunos consejitos para agregarle más pimienta a Versetti.
-Más allá de las satisfacciones que te puede dar el personaje supongo que te debe generar mucha tristeza encarnar a este estilo de político sabiendo que es así como se comporta.
-Si hiciera un balance de lo que hace y dice Versetti y que no difiere mucho de los políticos reales, te da un poquito de pudor porque te das cuenta que la humorada es muy similar a la realidad. Ese es el punto que te puede desequilibrar. Para mí, todo lo que pasa es alimento para mi personaje. Y creo que es algo que está pasando en todo el mundo. Mirá las actitudes de Sarkozy, el alcalde destituido de Nueva York, Chávez y unos cuantos personajes más.
-¿Qué te dice la gente?
-Me pide que deschave más todavía a los políticos. Pero lo más destacado es que la gente toma en chiste la realidad y si lo pensás un poquito es algo tremendamente triste.