La Central de Trabajadores Argentinos anunció hoy que hará una manifestación de protesta, la primera en el Gobierno de Cristina Fernández, en reclamo de mejoras en la legislación sobre accidentes de trabajo.
La movilización, que se efectuará "la semana próxima o a mediados de la siguiente", dijo a Efe su titular Hugo Yasky, surgió a raíz de la muerte de dos trabajadores de la acería Acindar tras la explosión de un horno en un predio que la empresa tiene en la provincia de Santa Fe.
"La fecha se decidirá mañana en un plenario de delegados, pero la decisión de movilizarnos ya está tomada", comentó el jefe de la CTA, que agrupa fundamentalmente a los docentes y a la mayoría de los empleados estatales del país.
Para Yasky, la "búsqueda voraz de aumentar la productividad y la aceleración de los tiempos de producción llevan a los trabajadores a cambiar salud por salario".
"Además, favorece la proliferación de condiciones de precariedad a través de contratos y subcontratos que no cumplen con las condiciones mínimas de seguridad y que terminan causando 800 muertes por año por accidentes de trabajo", apuntó.
Yasky consideró que esta "situación límite" obliga a reformar la ley de accidentes de trabajo "para que la salud de los trabajadores sea prioridad del Estado y un derecho social".
Insistió en que la actual normativa "privilegia el lucro de las empresas" y "está por encima de la protección de la vida y la salud de los trabajadores".
Explicó que durante la manifestación hacia el Parlamento se reclamará la aprobación de una nueva ley que "devuelva al Ministerio de Trabajo el poder de policía que resignó en la reforma de 1995 y otorgue a comités de trabajadores soberanía para determinar mapas de riesgo y cumplimiento de las normas de seguridad".
"La CTA entiende que nadie puede aceptar que la pérdida de la vida o la mutilación de los trabajadores deban ser el tributo a la rentabilidad empresarial", añadió Yasky.
El dirigente sindical participó hoy en un multitudinario acto realizado en el marco de una huelga de trabajadores metalúrgicos de Santa Fe, en protesta por la muerte de los dos obreros de Acindar, la principal acería del país e integrante del poderoso grupo anglo-indio Arcelor Mittal.
Los trabajadores, de 22 y 23 años, respectivamente, murieron el sábado último después de que hace una semana explotó un horno del complejo metalúrgico, al que no se le dio el tiempo suficiente para enfriarse, denunciaron delegados sindicales.
La presidenta argentina, Cristina Fernández, recibió la semana pasada a la cúpula de la CTA, que tiene afiliados a 1,2 millones de trabajadores y que reclama desde hace tiempo que se le reconozca personalidad jurídica como central obrera.
Anuncian manifestación contra Cristina
La CTA anunció que hará una manifestación de protesta, la primera en el Gobierno de Cristina Fernández, en reclamo de mejoras en la legislación sobre accidentes de trabajo.