El gran dilema de Cobos

El periodista porteño Mariano Spezzapria ha tomado la carta tirada sobre la mesa política por Mario Meoni y analiza en su informe para Noticias Argentinas la necesidad de hablar sobre la consulta popular que develaría si Cobos debe o no irse de la vicepresidencia. Si bien hasta ahora son compañeros de fórmula -con Cristina-, la relación le impide ser rival de los K.

Cobos deberá desvincularse de Cristina Fernández para poder competir contra los K. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Cobos deberá desvincularse de Cristina Fernández para poder competir contra los K. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

La idea de llamar a una consulta popular para que los argentinos definan si Julio Cobos debe seguir como vicepresidente no tiene ninguna chance de concretarse, pero revela la necesidad del mendocino de tener una expresión electoral en 2009 para aprovechar la popularidad que le adjudican las encuestas.
  
Ese es el verdadero dilema de Cobos: el vice de Cristina Kirchner es actualmente el dirigente político con mejor imagen positiva -supera largamente a la Presidenta y a las principales figuras de la oposición- pero su permanencia en el Gobierno le obtura la posibilidad de enfrentarlo en el próximo turno electoral.
  
Tal vez resulte incomprensible para nadie que no sea argentino, pero está claro que el futuro político del vicepresidente Cobos no estará ligado al matrimonio Kirchner, pese a que el tándem patagónico fue el que lo catapultó a la arena nacional cuando tenía pocas chances de superar las fronteras de Mendoza.
  
No es que Cobos sea un traidor, como opinan en la Casa Rosada, sino que paulatinamente se fue distanciando de los Kirchner, al compás de conflictos como el del campo, pero también perjudicado por un estilo de liderazgo que lo excluye de la toma de decisiones y torna inexistente el proyecto de la concertación.
  
Más allá de las valoraciones, lo cierto es que Cobos tiene aspiraciones presidenciales y que el manual de la política indica que no llegaría bien pisado a 2011 si no lograra articular en las legislativas del año próximo un espacio que canalice un importante caudal de votos para confirmar los halagos de las encuestas.
  
Sin embargo, el vicepresidente corre ahora de atrás, desde que Elisa Carrió ejecutó una rápida jugada al aliarse con la UCR para sumar, desde allí, también al socialismo con base en Santa Fe, pese a la reticencia del gobernador Hermes Binner a sellar acuerdos cuando aún falta un buen trecho para las elecciones.
  
La pelea, solapada aún, es por la representación mayoritaria del arco opositor, que llegaría con muchas chances de derrotar al kirchnerismo no solamente en 2009, sino especialmente dos años después, en 2011, cuando tendrá lugar el recambio en la Casa Rosada.