Si las agendas de Celso Jaque y Cristina Fernández de Kirchner coinciden en día y hora disponible, el miércoles o el jueves podrían juntarse en la primera reunión desde que ambos ganaron las elecciones.
Para Jaque, después de unos días de vacaciones en Mar del Plata, poder juntarse con la presidenta electa era una de sus prioridades desde que supo que sería el futuro gobernador de Mendoza. El malargüino quiere demostrar que sus aseveraciones sobres los pactos gubernamentales hechos con Cristina y su relación personal con ella existen de verdad y no fueron meros artilugios discursivos de campaña.
En ese sentido, Jaque aprovechó muy bien el hueco que dejó su rival, César Biffi, quien a pesar de representar a la Concertación nunca quiso ligar demasiado su imagen con la de la primera dama. En cambio, el justicialista salió a gritar a los cuatro vientos que Cristina era su “amiga en el Senado de la Nación”.
Uno de los temas al que Jaque pretende darle pronta definición es el mentado presupuesto especial que habría arreglado con Cristina ante de las elecciones para potenciar la lucha contra el crimen en Mendoza. De lo contrario, se dificultará poner en marcha el plan con que buscará reducir los índices delictivos en seis meses.
Está claro que no será el único punto que el mendocino desea plantearle a su aliada política. En carpeta figuran las partidas de dinero para la puesta en marcha de obras que fueron prometidas por Julio Cobos y que todavía están en la etapa preparatoria, o la relegada e histórica situación mendocina en el marco de la promoción industrial que beneficia a otras provincias de la región. Sin embargo, el gobernador electo sabe su credibilidad ante la gente que lo votó depende única y exclusivamente de sus promesas sobre seguridad. “Por eso, seguramente será donde más hará hincapié”, reconocieron sus asesores.
Jaque estaría con Cristina esta semana
Al regreso de sus vacaciones en Mar del Plata, el gobernador electo se quedará en Buenos Aires. En caso de producirse el cónclave, con la presidenta electa hablará de seguridad. Buscará definir el plan para reducir en seis meses los índices del delito.