Una simple revisión sobre datos que son públicos en la web del Senado de la Nación permitió a MDZ informar que cada uno de los tres senadores nacionales por Mendoza tiene alrededor de 30 personas a su cargo.
Sin sembrar sospechas sobre nadie, se puede inferir que toda esa gente no entra en un solo despacho y que, por lo tanto, o se turnan, o trabajan en otras oficinas, o no viajan a Buenos Aires, sino que atienden en Mendoza intereses del senador.
Sin dudas que un legislador necesita de un equipo de trabajo para defender al Estado provincial al que representa. Pero a simple vista, puede verse que hay algunos que vienen heredando personal desde hace tiempo.
Cobos explicó por qué tiene 23 empleados a su cargo.
Hay un caso muy particular: uno de los asesores fue nombrado en el Congreso en 1986, cuando su actual jefa, la senadora Pamela Verasay, era apenas una niña. Lo fueron adoptando senador tras senador luego de que quien lo llevo al Senado, José Genoud, dejara el cargo e inclusive falleciera. Sigue allí.
La sola difusión de un listado género resquemor social y bronca en la política. Se entiende ahora por qué en muchas áreas resisten los proyectos de transparencia? Es escandaloso así, imaginemos qué se encontraría en lo que permanece oculto.
Este es un dato más de la bolsa de empleo en que los partidos políticos convirtieron al Estado. Podrían haber generado equipos técnicos sólidos, pero prefirieron estructuras afines en el ostracismo.
Una nube de cargos del Estado que nadie supervisa, que no se concursan y que terminan siendo eternos tan sólo "porque sí".