En menos de 24 horas, dos aliados políticos de Alfredo Cornejo presentaron proyectos de leyes que dejan en una posición incómoda al gobernador. Se trata los mismos dos diputados que se abstuvieron de votar el aumento por decreto para los docentes: Guillermo Pereyra (FR) y Marcos Niven (PD).
La propuesta del demócrata consiste en prohibir el ingreso de familiares a cualquiera de los tres poderes del Estado y llega en medio de las denuncias por nepotismo en la gestión anterior y en el actual gobierno. No sólo todavía está fresco en la memoria el caso del yerno del titular de la Dirección General de Escuelas, Jaime Correas, sino que mucho se ha hablado en estos días de las declaraciones juradas del hijo de César Biffi o la del intendente Marcelino Iglesias.
Con el afán de levantar vuelo propio, el Partido Demócrata aprovechó un tema sensible y puso en un lugar poco amistoso al Ejecutivo.
Mientras tanto, el diputado del Frente Renovador Guillermo Pereyra propuso una ley a favor de la ley antidespidos que se debate a nivel nacional. Si bien la propuesta del legislador va en sintonía con lo que pregona el líder de su espacio a nivel nacional, Sergio Massa, en Mendoza el Frente Renovador convive en el mismo sector que el PRO.
Para evitar que quedara en evidencia la contradicción que existe entre los aliados de Cambia Mendoza respecto a este tema, el radicalismo pospuso su tratamiento.
Si llegaba a discutirse hoy en la Cámara de Diputados, era probable que la adhesión a la ley antidespidos propuesta por el legislador de Cambia Mendoza solo contara con el apoyo del peronismo y el FIT.
Pero Pereyra y Niven no son los únicos aliados que presionan al gobernador. Desde el partido político Fe, encabezado por el sindicalista Gerónimo "Momo" Venegas, también reclaman más protagonismo y se sienten relegados por la gestión de Cornejo.
Mientras el mandatario presenta medidas para combatir la inseguridad, negocia en paritarias, saca pecho por los resultados del ítem aula o busca financiamiento internacional, puertas adentro crece el berrinche de sus socios.