Los nuevos billetes

La opinión de un lector sobre el nuevo diseño.

 Si alguien preguntara mi opinión acerca de la nueva emisión monetaria, mejor dicho de los nuevos diseños de los billetes, es tan claro como el agua: el gobierno de Mauricio Macri quiere que se hable de este tema poco importante, que la gente discuta, que se genere polémica, que si es más importante Mitre o la ballena franca para que aparezca en un billete de papel moneda que nos representará ante el mundo, para desviar la atención de los temas verdaderamente importantes, esos que son tan determinantes que pueden hacer que haya más o menos pobres, más o menos trabajo, más o menos redistribución de la riqueza, si van a haber paritarias, si los precios aumentan, si aumentan los despidos, si el país se endeuda o no, etc., etc., etc. Seguramente estos temas que acabo de enumerar son “un poquito” más importantes que quienes aparecen en los billetes. En cualquier manual de política básica seguramente aparece algún concepto como este: si querés desviar la atención de los temas importantes, para que no veas lo que estás haciendo, hay que proponer, utilizar, plantear, incluso inventar, algún otro tema, más o menos importante, pero lo suficientemente sensible, como para desviar la atención de lo que vos no querés que se vea. No es nada nuevo lo que planteo, se ha hecho infinitas veces. Por ejemplo, el mundial de fútbol Argentina 78 le vino como anillo al dedo a la dictadura para tapar sus atrocidades. Y si hurgamos en la historia vamos a encontrar miles de ejemplos similares.

Una vez planteado lo verdaderamente importante, hablemos del diseño de los billetes.

Los personajes históricos (no me gusta la palabra prócer) que aparecen en los actuales billetes son parte de nuestra historia, protagonistas reales de la historia real, representantes de periodos históricos que pueden gustar o no, podemos identificarnos o no, pero lo que es seguro es que ocurrieron, que existieron. ¿Por qué están ellos y no otros? Bueno, es una pregunta fácil de responder: porque los dueños del poder de cada época consideraron que era importante destacar tal o cual persona, o hecho histórico, siempre y cuando representaran los intereses de esos dueños del poder. Sino fíjense la nomenclatura de calles, plazas, monumentos, edificios públicos, etc., la gran mayoría de las veces es así. Para ellos fue muy fácil en su momento: no existía la democracia en Argentina, y a la oposición no la silenciaban, sino que simplemente la baleaban. Obviamente que se ayudaron con la escuela pública, que difundía las virtudes de esos homenajeados, y a los demás, o bien los demonizaban, o bien los ignoraban; también los medios de comunicación (antes que Clarín, no olvidemos del diario la Nación, fundado por el mismísimo Bartolomé Mitre, y manejado por su familia hasta la fecha) se encargaban de la difusión.

Ahora bien, ¿que “prócer” está a la altura para ser homenajeado en los billetes? (Otro gran medio de difusión, si piensan que cualquiera, niño o anciano, hombre o mujer, pobre o rico, los ve bastante seguido a lo largo de su vida, además de que los atesoramos. No es lo mismo ver permanentemente a uno que a otro…). ¿Qué valores, ideas, sentimientos, etc. debe encarnar esta persona para que sea honrado llevando su imagen en un billete? Podemos hablar de ética, moral, honestidad, patriotismo, entereza, rectitud, defensa de la república, de la democracia, de las leyes, coherencia, defensa de los intereses de la patria frente a la opresión imperialista extranjera, bregar por los intereses de la mayoría, de los desposeídos, que luche por la redistribución de la riqueza, incluso hasta podemos hablar de valores religiosos. Pero lamento decirles que NINGUNO de los personajes de nuestra historia cumple con todos estos preceptos. TODOS andan, como se dice por ahí, “flojitos de papeles”, porque el que cumple con algunos valores, escasea en otros, y algunos directamente no cumplen con ninguno de nuestros “requisitos”. O representan intereses de un sector, pero no los de otro. A lo largo de nuestra “historia monetaria” la imagen más usada es la de José de San Martín, considerado “padre de la patria” (pesos moneda nacional, pesos ley 18188, pesos argentinos), los australes homenajearon a presidentes, todos previos a la etapa democrática. El peso, la moneda que comenzó a emitirse en 1992, en reemplazo del austral, genera polémica porque homenajea en los billetes de $20 a Juan Manuel de Rosas, caudillo, estanciero, y gobernador bonaerense, cuya figura siempre resulta por lo menos incómoda, y siempre habían figurado liberales y conservadores, como Mitre, Sarmiento y Roca, los dos primeros férreos antirrosistas. Diversos proyectos se presentaron, pero el que tuvo más éxito, ya que está en circulación, fue el de reemplazar la figura de Julio Argentino Roca por la de Eva Duarte de Perón en los billetes de 100 pesos, por la controversia que genera la figura de Roca, sobre todo debido a la Campaña al Desierto, donde se asesinaron miles de pueblos originarios y se les privó de sus tierras y costumbres. Pero también levanta revuelo la figura de Eva Perón, relacionada con el peronismo, y sobre todo con el saliente gobierno kirchnerista, pero artífice de numerosas obras de ayuda social y quien finalmente logró conquistar el sufragio femenino, derecho incuestionable. Supuestamente el gobierno saliente tenía como proyecto homenajear a Hipólito Yrigoyen, primer presidente electo por el voto popular, y a Juan Domingo Perón, principal representante del Estado de Bienestar en la Argentina. Pero nuevamente estas figuran levantan polémica, y bastante polémica. Entonces volvemos a la pregunta inicial, ¿a quien homenajear en los billetes? ¿Qué personajes históricos generan menos revuelo, a excepción de San Martín y Belgrano? ¿Qué tipo de revuelo generan? ¿A quienes ofenden y por qué? ¿Cuál de estos homenajeados está “menos flojito de papeles”? ¿Qué aspecto decidimos destacar y cual no? ¿O que aspecto decidimos ocultar para destacar otro?

Ahora el gobierno de Macri pretende “despolitizar” (como si fuera posible tal cosa) al dinero utilizando imágenes de flora y fauna, pero lamento decirle al señor presidente que las controversias van a seguir por tal o cual personaje histórico van a seguir existiendo, sobre todo con los que cuya imagen adornan los billetes, y porque ninguno está libre de alguna falta, por acción u omisión.

¿O tal vez su intención, señor presidente, es, como ya dije, desviar la atención de temas verdaderamente importantes?