En estos tiempos, en que los precios comandan las decisiones, las compras se ajustan a las posibilidades de cada uno. Más allá de los precios sugeridos y de no encontrarlos en todos los supermercados, puede haber otras propuestas que se acerquen a nuestra economía.
Sin embargo, elegir alimentos para una familia, no es lo mismo que hacerlo para una persona que vive sola.
La sugerencia para todos los casos es hacer las compras con tiempo –en la medida en que se pueda-, poder comparar valores, adquirir lo más fácil de preparar y nutritivo para cocinar siempre rico y sano, saber qué alimentos se pueden reemplazar entre sí que aporten sustancias semejantes.
Por otra parte, conocer los productos y sus aportes nutricionales facilita variar las comidas semanales.
Aquí, una pequeña guía de alimentos básicos y de otros que nos sacan de apuro:
• Huevos
• Cubos de caldo
• Aceites
• Azúcar- Edulcorantes
• Café/Té/Mate/Chocolate
• Arroz
• Harina- Harina leudante
• Salsas listas para utilizar
• Galletitas saladas y dulces
• Alimentos “al natural”: tomates, arvejas, choclo, atún
• Purés instantáneos
• Sopas instantáneas
• Quesos cremosos, semi blandos, y duros (el que más se coma)
• Condimentos y especias
• Vinagre o jugo de limón
La lista se puede ampliar acorde a las costumbres culinarias: pan rallado, almidón de maíz, gelatinas con sabor, postres instantáneos, frutas envasadas.
Comprar “con medida”
A través de sus compras, es frecuente descubrir a los consumidores que viven solos.
Suelen comprar por unidades, acorde a lo que consumen. Además de cuidar el gasto, saben que, lo que han comprado, tiene destino.
Por lo general, en los últimos días de la semana, suelen aparecer novedades. Sin embargo, en los primeros, hay ofertas que movilizan las cajas y benefician a los clientes.
Por ello, hoy más que nunca, conviene visitar los supermercados sin apuro: si es posible, en diferentes días y concurrir a distintos locales de la misma cadena o de la competencia. Siempre se descubre algo.
Lo importante es controlar las fechas de vencimiento y la calidad de lo que estamos eligiendo.
Las verduras tienen características propias de frescura que se descubren al tacto o simplemente observándolas.
Para las familias tipo, salvo que los precios y ofertas tienten a comprar en cantidad, lo mejor es renovar semanalmente las compras.
Adquirir por unidad es fácil. Una o dos manzanas, uno o dos filetes, etc.
Dentro de lo cotidiano, el pollo es una solución. Por ejemplo, una rica tarta de pollo y verduras termina siendo un plato completo, nutritivo y que a todos suele gustar.