La presidenta realizó declaraciones sobre lo que supuestamente la oposición derogaría en el caso de llegar al gobierno en el 2015. Es bueno hacer un repaso de lo que su gobierno y ver lo que este “derogó".
Con una inflación del 40% anual, derogó el poder adquisitivo de los argentinos.
Derogó la credibilidad y fiabilidad del INDEC, falseando, ocultando y dejando de publicar datos como pobreza e indigencia.
Derogó el federalismo, concentrando el 75% de los recursos la Nación en detrimento de las provincias. Derogó el dominio de las provincias sobre los recursos naturales.
También derogó las facultades del Congreso, con superpoderes, facultades delegadas y DNU.
Derogó la estabilidad cambiaría y el impuesto a las ganancias lo transformó en un impuesto al trabajo.
Derogó la justicia y la transformó en militante.
Derogó la calidad educativa, dejando que se degrade año tras año.
Derogó la seguridad y la transformó en “sensación".
Derogó la soberanía energética transformándola en un déficit permanente.
Derogó las reservas del BCRA, pasando de 52.000 a menos de 28000 mil USD.
Derogó la Balanza Comercial y el superávit fiscal.
Derogó el diálogo y la tolerancia.
Derogó la institucionalidad de los organismos de control.
Derogó las inversiones e implementó el blanqueo de capitales.
Derogó la responsabilidad del Estado y la de los funcionarios que cometen delitos. No, la impunidad de estos, aún no la derogó.
Intenta derogar la realidad, reemplazándola con un relato que la choca y la niega permanentemente. Lo importante, no podrá derogar la esperanza y la ilusión de miles y miles de argentinos que quieren una Argentina mejor y en paz.