Por Hugo Olivera*
El suicidio del ex soldado conscripto Carlos Fernández marca que con él ya son 521 soldados que se han quitado la vida en la postguerra, y no tiene nada que ver la situación de grados que teníamos en aquellos días desde el 2 de abril de 1982, ya que en el total de suicidios hay soldados, civiles, suboficiales, oficiales de todas las fuerzas armadas y de seguridad. El dolor que nos pone en duelo por un veterano de guerra más que decide quitarse la vida es por la desidia de los gobernantes de todos los colores políticos, que han hecho de nosotros solo personajes que necesitan para llenar los protocolos de los actos oficiales y que cada 2 de abril, desde hace 31 años, prometen cuidar la salud de cada uno de nosotros y sólo llevaron a cabo tres décadas marcadas a fuego, los 10 primeros años fueron de olvido y desmalvinización, luego vinieron los 10 años del menemato, donde se nos da una pensión y una cobertura en el Pami para unos pocos privilegiados pero no se pusieron a ver la problemática de la salud mental, física, social, la pensión.. En el menemato sálo puso más dinero en el bolsillo de los veteranos de guerra pero no solucionaron los problemas de fondo, por eso en los primeros 10 años nos ningunearon sin importar nada de nuestras vidas, nos silenciaron, nos dejaron a la deriva y es ahí que se producen la mayor cantidad de suicidios, más de 400 en los primeros 10 años, fruto de la ignorancia y el desprecio de quienes fuimos a dar la vida por la Patria convencidos en el AMOR A DIOS, A LA PATRIA Y A LA FAMILIA, cumpliendo un juramento de defender nuestra soberanía hasta perder la vida.
Luego en la década de Menen si bien se nos dio la pensión nacional y la cobertura del Pami, era tan bajo el monto, 198 pesos, y una cobertura malísima, pero sirvió para que muchos (los cabecillas defensores de nuestros veteranos de guerra) se conchabaran con el gobierno sin solucionar el problema de fondo, por lo que más plata, más droga, más alcohol. Yo siempre luché para que se nos dignificara con trabajo, nosotros necesitábamos trabajar, saber que podíamos servir a la sociedad en otras funciones, pero muchos sólo consiguieron ser custodios, serenos, vigilantes, etc., todos trabajos relacionados con las armas, lo que facilitó tener a mano un arma que sólo sirvió para llevarse vidas jóvenes y valiosas de las que nunca nadie se hizo cargo.
Luego, en la tercera década, se hace un censo, se mejora la pensión y listo, han supuesto que por dar una buena pensión el tema Combatientes de Malvinas está solucionado, y ese es el gran error de este gobierno de turno, más plata y mucho, pero mucho más olvido hacia los veteranos de guerra. Hoy no somos escuchado con autoridad en los temas importantes que hacen a la valorización de la Gesta Heroica del 2 de abril de 1982, se ha trabajado mucho y sólo dependemos de voluntades individuales que quieren hacer algo, y la mayoría de los funcionarios lo toman como un tema menor. Nosotros hemos creado el observatorio Malvinas en Usuahia, pero también se creó la comisión nacional de veteranos de guerra y sólo fue un instrumento burocrático que no sirvió de nada. Nosotros queremos y tenemos la autoridad moral para participar en la publicación de los libros que se llevan a las aulas para educar a nuestros niños, jóvenes futuros dirigentes de este hermoso País, queremos y debemos ser escuchados cuando el gobierno quiere lograr acuerdo internacionales con la UNASUR, EL CELAC, el MERCOSUR, tenemos Combatientes de Malvinas con mucha formación para por lo menos tener voz, nuestra Cancillería se sigue arrodillando ante el león inglés, es hora de que Argentina, a través de Presidencia y con el respaldo del contexto internacional, tome una decisión contundente, por ejemplo, sacar las embajadas británicas de Latinoamérica y a la vez los pueblos que están adheridos a estas entidades latinoamericanas saquen a sus embajadores de Inglaterra, ya que va a ser la única forma en que la prepotencia británica se siente a negociar como corresponde nuestra soberanía, porque ahora sólo llevamos carpetitas para la foto y a nadie le importa si se sientan a negociar o no, y encima se dan el lujo de militarizar las ISLAS MALVIANAS, puerta de entrada a la mayor reserva de agua dulce del mundo, punto estratégico natural de confluencia de los dos océanos, etc. MALVINAS, GEORGIAS E ISLAS DEL ATLANTICO SUR no son piedras, es el arco que nos hace dueños de la Antartida Argentina.
Aquí en Mendoza tenemos en los 5 últimos años 3 veteranos de guerra que se han suicidado, ADEM trabajó mucho en la concreción de la Ley 8394, que fue aprobada el 4 de enero del 2012 y en la cual se obliga el Estado provincial a realizar un censo para determinar cómo está la calidad de vida de los Combatientes de Malvinas, en Mendoza, pero a más de un año no se ha reglamentado, y por lo tanto no se tiene ni idea de la situación de los Combatientes de Malvinas de Mendoza y sobre todo de los que están fuera del Gran Mendoza. Sin ese censo, los suicidios se van a seguir dando, yo estoy luchando contrarreloj para salvar la vida de un veterano de guerra de Alvear, el cual trabajó y se capacitó en el Estado provincial y el 31 de marzo se le terminó el contrato, y hoy no hay plata para reincorporarlo, entonces me pregunto, ¿tendrá que quietarse la vida para que luego se escuchen las necesidades de nosotros? ¿Para qué el Estado provincial invirtió en la capacitación de este veterano de guerra, que rindió con 9.75 para trabajar en incendios forestales que cada año cuestan mucha plata al Estado y deja en bancarrota a ganaderos y agricultores de esa zona? La situación de Walter Antonio Escudero, excombatiente de Malvinas, hermano de Miguel Escudero, uno de los 323 héroes de Malvinas que fallecieron en el hundimiento del ARA CRUCERO GENERAL BELGRANO el 2 de mayo de 1982, es hoy por hoy desesperante, sólo me han hecho promesas y no lo reincorporan al trabajo. Cuánto le cuesta al Estado darle un trabajo digno, un trabajo para lo cual se capacitó, etc. NO QUIERO OTRO SUICIDIO EN MENDOZA por no tomar nuestra problemática con seriedad, el estrés postraumático sigue siendo muy grave en nosotros, ya que se nos cuestionó y se nos responsabilizó de la capitulación de Malvinas el 14 de junio, siempre fuimos los chicos de la guerra, se nos despreció por nuestra edad, los Combatientes de las fuerzas armadas y de seguridad fueron dados de baja en muchos casos sin pena ni gloria, los que siguieron en actividad fueron acosados por sus propios pares dentro de los cuarteles, sólo los corruptos y los que vendieron la causa se acomodaron bien a costa de nuestra salud física y mental.
Es hora de que los gobiernos de turno CUMPLAN SU PROMESAS y que no haya que esperar al próximo suicidio para lamentarlo primero y luego querer remediar lo imposible. MALVINAS VOLVEREMOS Y A NUESTRO PUEBLO Y GOBERNANTES NO OLVIDEN A SUS HÉROES. Duele más el olvido al que estamos sometidos que las balas del enemigo, y si alguien tiene dudas del heroico valor en combate del soldado argentino, no tiene nada más que buscar en la BBC de Londres los libros de nuestros enemigos y ellos les dirán al pueblo argentino “creíamos que íbamos de picnic y nos encontramos con verdaderos leones que pelearon hasta con la culata de su fusil”. Somos reconocidos en el mundo entero y aquí se olvidaron de la VERDAD, DE LA MEMORIA Y DE LA JUSTICIA para aquellos que dimos la vida en defensa de nuestro País, por nuestro pueblo y sus futuras generaciones.
* Presidente de la Asociación de Excombatientes de Malvinas (ADEM)