Clarín 17 de julio de 2012, Corresponsalía Mendoza: “Cobos se anotó para el 2013 y ya piensa en la presidencial”. En el interior de la nota: “… eligió el twitter para confirmar lo que venía adelantando como posibilidad en entrevistas periodísticas”.
La historia reciente nos muestra a J. C. Cobos como un actor que proviene de la universidad y desembarca en la política post 2001, es decir, luego de una década donde se centró la discusión en la corrupción de quienes participaban en la política, sin importar en qué rol o en qué escenario. Es importante recordar que por aquellos años noticias como “coimas en el senado”, “venta de armas al Ecuador”, por citar algunas, lograron marcar en la opinión pública un fuerte paradigma de: político sinónimo de corrupto. Y este paradigma exoneraba el empresario evasor de impuestos o al empleador de mano de obra no formal (en negro). Así, la figura de un rector de la universidad se mostraba como una alternativa de alguien puro que se preocupa por los argentinos y argentinas. Un ‘nuevo’ político no contaminado a quien repentinamente le surge la vocación de servicio y la sensibilidad social.
En el año 2007, en una recuperación de la política como herramienta necesaria de gestión pública y transformación de realidades adversas, superando las diferencias partidarias, el FpV en una suerte de convite transversal convoca a ser partícipes de este nuevo modelo de país a todos aquellos actores que pensaban (por lo menos desde lo discursivo) un país para todos los argentinos. En un escenario así resulta imprescindible dejar los egoísmos de lado, llevando a los sujetos a un plano colectivo de diagnósticos, planificación y ejecución conjunta. Y es importante entenderlo porque estás gobernando un país, la expresión máxima de organización de sociedad, y es responsabilidad de cada gobernante la vida de cada gobernado.
En las elecciones del 28 de octubre de 2007 el Frente Para La Victoria obtuvo el 45,29% de los votos llevando como fórmula presidencial a Cristina Fernández Presidenta y Julio Cobos Vicepresidente. Es decir el rol de conductora del proceso secundado por un “leal compañero” de fórmula. Dos personas que provienen de espacios diferentes y apuntan a un mismo rumbo, que circunstancialmente ocupan un cargo de poder con la responsabilidad de “…afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad…” (Textual Preámbulo). Ya en este momento J C Cobos deja su organización de base (UCR), que lo llevó a conducir la Pcia. de Mendoza, para subirse a un desafío mayor: la Nación.
En la madrugada del 17 de julio del año 2008, J C Cobos, con un tembloroso voto “no positivo”, como vicepresidente de todos los argentinos y presidente del senado de todos los argentinos, cambia el rumbo de la historia. Una decisión individual de una persona que forma parte de una fórmula de conducción y que proviene de un espacio colectivo de construcción, definió el destino de todo un país.
Lucho contra mis ganas de realizar un análisis más profundo de la resolución 125/08 y sus repercusiones, del escenario y el rol de cada actor por aquellos tiempos, se me cruzan las palabras “retenciones” y “derecho a las exportaciones”, las imágenes y frases de aquel momento. Dejo, con pesar, el análisis para otro momento.
Este breve repaso de la historia reciente muestra a un personaje que siendo parte de espacios colectivos y construcciones plurales, con responsabilidades sobre muchas personas y sus vidas, toma decisiones solitarias, individuales y consensuadas con… ¿?
Clarín a 4 años exactos de aquella decisión unipersonal que marcó una bisagra histórica, publica el ‘tweet’ de JC Cobos: A las 10.30, escribió en su cuenta: “Nunca me fui de la política. Vamos a elaborar la mejor propuesta. Sí, voy a ser candidato a diputado nacional”. Y en el tercer párrafo de la nota dice: La noticia de Cobos candidato se multiplicó en los portales y no cayó del todo bien en la dirigencia partidaria. El intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, quien preside la UCR mendocina, prefiere no adelantar postulaciones hasta que haya consenso partidario. Por eso Cobos tuvo que salir a aclarar su tuit: “Sólo transmití mi vocación de participar. Queda el otro paso, que es la estrategia partidaria”.
Nada ha cambiado, y ante la misma piedra sólo podemos esperar otro tropiezo, y lo significativo es que en cada tropiezo se afectan realidades concretas, de personas concretas. Detrás de un “si” o un “no positivo” de actores con la responsabilidad de gobernar, comienzan a ejecutarse acciones, y esto repercute en vidas reales.
La importancia de respetar la orgánica y las decisiones colectivas que se toman no es un capricho en contra de la libertades individuales, muy por el contrario es la garantía de consenso del conjunto de personas con quien te organizas con el objetivo de gobernar. La pertenencia a un espacio político y el compromiso de la construcción colectiva no pueden ser sujeto de decisiones individuales, menos aun cuando conducís desde el Estado el futuro de las vidas de las personas de todo el país.
Este actor hoy vuelve a escena y como para no traicionar su matriz interna se autoproclama candidato a diputado porque quiere “un país mejor para sus hijos y su nieta”, según sus propias palabras en la misma nota. Es comprensible que en una mirada tan marcada por la visión individual y purista, solo piense en sus parientes por delante del colectivo social. Y esto no es sorpresa para los argentinos y mucho menos para los conocedores del ‘buey’ con el que araron y aran.
¿Terminará nuevamente impactando sobre el colectivo argentino las decisiones personalistas de ‘S.J.C.’ (Sportivo Julio Cobos)? Ya traicionada la UCR, ya traicionado el FpV, ya traicionada la Sociedad Argentina sería interesante ver quien le da el espacio para someterse a la votadora.
Dr. Matías Strasorier
Asoc. Nuevos Espacios Ciudadanos