Isabel de Marinis descansa en paz

El 9 de Julio último departió con su familia un sencillo ágape para festejar sus 94 años de edad. Ayer e la mañana, Isabel Figueroa de De Marinis, falleció, y ya ahora descansa en paz, pero seguramente con el gran dolor de no haber podido saber qué fue de su hija Lidia, secuestrada y desaparecida en 1976 por los genocidas. Pero en paz consigo misma porque desde aquel primer día hasta su último aliento enfrentó el atropello, la prepotencia y la desidia cómplices.

Pero no tuvo miedo ni decaimientos para mantener la lucha, cotidianamente, en su exigencia por VERDAD y JUSTICIA. Fue protagonista inclaudicable para el logro de que se abrieran las causas, se sentaran en el banquillo de los acusados a los asesinos, y muchos de ellos ya  cumpliendo condenas. No fue en vano su entrega e Isabel fue ejemplo y bandera de los derechos inalienables de la vida y la dignidad de los seres humanos en esta  parte del planeta.

Desde hoy Isabel es una guía luminosa en nuesra tarea solidaria por la vida. Hasta la victoria siempre, Isabel.

Evelin Torre, Dante Taboada y Ramón Ábalo