La observación del dólar
De ellos no se puede esperar explicación alguna porque su ambición es confundir para medrar con el miedo instalado, presentando la compraventa de billetes verdes como un cercenamiento de derechos humanos o libertades esenciales que antecede a presuntas e inminentes confiscaciones y atropellos gubernamentales.
Sin embargo, lo preocupante es la orfandad de explicaciones claras y seguras por parte del oficialismo en cuanto a las decisiones adoptadas en ejercicio de sus atribuciones. Tal cosa sólo ha fortalecido el arrebato desestabilizador de los intereses concentrados que se escudan en la ignorancia para llevar a cabo sus fines de oscurecer y asustar para socavar la legitimidad popular de la Presidenta.
Ha debido ser la misma Primera Magistrada quien tome el "toro por las astas" e impulse públicamente a los Ministros y funcionarios públicos a pasar a moneda argentina sus depósitos constituidos en dólares, dando ella misma el ejemplo, pesificando su único plazo fijo y retando públicamente al locuaz ex jefe de Gabinete por sus desafortunadas declaraciones.
Finalmente, fustigó a los especuladores citando la historia reciente de la crisis de 2001: "los argentinos estaríamos todos muertos si se hubiera dolarizado la economía".
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Lo que ha sucedido con el dólar se debe simplemente a que la demanda de dólares ha crecido enormemente y algunos establecimientos, con posibilidad de incidir en las cotizaciones del dólar "paralelo", concentraron la oferta en las últimas semanas. El dato fundamental es que el dólar está barato y el peso caro. El precio de la moneda norteamericana baja por la crisis del país que lo emite y porque cada vez más es dejado de lado en las transacciones internacionales, por ejemplo, entre los gigantes China y Japón.
Pero hay que ver el mercado de cambios: allí, el Estado es el principal comprador y el principal vendedor a su vez. De esta manera se ha llevado adelante la "flotación administrada" del tipo de cambio desde 2003. Lo que pasa hoy, es que el Estado nacional tiene una gran necesidad de dólares para afrontar el pago de obligaciones como el último tramo del Boden 2012 - título que proviene del corralito de Cavallo - que son U$S 2.300 millones que vencen en agosto de este año, y otros gastos como las importaciones de insumos y combustible.
Por todo esto, la plaza se "secó" y los especuladores pudieron hacerse de influencia en la oferta de billetes verdes.
El otro elemento fundamental del análisis, y de mayor relevancia, es la colosal transferencia de riqueza nacional al exterior.
A pesar de las medidas de los gobiernos que morigeraron el régimen convertible adoptado en 1991 y que permitieron la sustitución de importaciones, el desmoronamiento de la tasa de desocupación y de la pobreza y la recuperación de la soberanía ante el FMI, la transferencia legal e ilegal (fuga) de capitales continuó y se acrecentó.
Pero hacia fines del año pasado, luego de las elecciones generales, la Presidencia comenzó a tomar decisiones tales como la obligatoriedad de liquidar divisas en el país para las petroleras, casinos, etc., a las que siguieron muchas otras que tienen que ver con el mercado cambiario (autorizaciones y controles de AFIP), recorte de subsidios a grupos privilegiados de la sociedad (barrios privados), etc. Y sobre todo, la expropiación de YPF que se inscribe en esta línea de acción, que marca cómo las cuentas públicas se deterioran en la medida que no se enfrente la extranjerización de la economía, la concentración y transferencia de la renta nacional a través de los mecanismos que están legalmente en funcionamiento desde la década del 90.
Para terminar con esta y otras actividades especulativas y peligrosas para el interés nacional, es necesario "profundizar el modelo", mediante las siguientes políticas, entre otras:
- Derogación de la legislación minera menemista y explotación con sentido nacional y federal de la actividad, con cuidado del medio ambiente y acumulación y distribución de la fabulosa renta minera entre los argentinos y no hacia casas matrices de empresas trasnacionales.
- Salida definitiva de la Convertibilidad: cerrar la "caja de conversión" (como hizo Yrigoyen) y adoptar un sistema de tipos de cambios variables, tal como funcionó durante las primeras presidencias de Perón, con 17 tipos de cambio que respondían al interés nacional, de la salud, la industria, etc, y no de los mercaderes de moneda extranjera ni del sistema financiero, recuperando así un instrumento de política cambiaria decisivo.
- Abolir la perjudicial autonomía del Banco Central, continuando el avance que adoptó la Presidenta recientemente, con el propósito de tomar las decisiones necesarias con respecto al crédito, que es la llave para impulsar la producción y la productividad que desmonopolicen la oferta de ciertos bienes que es la causa principal -ese control oligopólico- de la inflación, y no los aumentos de salarios, como sostienen los economistas a sueldo de la plutocracia corporativa.
No obstante, gran parte de las figuras estelares de la dirigencia política a nivel nacional, lejos de debatir estos asuntos, está concentrada en los posicionamientos internos y en la lucha por los cargos y los cheques haciéndole un flaco favor a la Presidenta que, como en tantas veces, afronta en soledad los ataques de los adversarios fortalecidos por los oligopolios de prensa y televisión.
De esta manera miserable, dejan el campo libre a sectores que ayer aplaudían a Videla y hoy amenazan a los periodistas en plena calle. Antes podían matar, actualmente no pueden pero hierven por hacerlo. Hay nazis en la sociedad argentina. Y golpean rabiosos las caceloras en Barrio Norte.
Frente a esto la vía es la profundización del sistema de recuperación nacional e integración suramericana; de lo contrario, siempre hay una masa civil que apoya los golpes militares, mediáticos, etc. de la rosca de los intereses concentrados.
Terrorismo mediático dolarizador
La cuestión de la comercialización de la moneda estadounidense está en el centro de la discusión. Las medidas adoptadas por el Gobierno de la República que tienden a impedir el atesoramiento de la misma, han sido material útil para propaganda de las corporaciones económicas y mediáticas que han sembrado el terror en ámbitos de clase media, mintiendo y deformando la realidad.