Carta de un cristiano para Leo Rossi

Leonardo: te escribo para contarte mi visión sobre tus acciones en General Alvear. Te arrepentís y pedís disculpas cuando dimensionas la trascendencia de tus actos, lo cual es loable. Cualquier ser humano se equivoca, pero no cualquiera se disculpa. Al leer tu entrevista, donde contás someramente aspectos negativos de tu vida, puede uno alcanzar a imaginar de donde viene la bronca que, empujada por el alcohol, te llevo a estas acciones. No voy a juzgarte, ya que no me corresponde, pero si puedo emitir juicio sobre tus actos, que es algo distinto. Todos somos más complejos que la suma de nuestro actuar.

Lo que me gustaría explicarte es porque me resulta ofensivo tu sesión de fotos, cosa que, por lo que leí en una entrevista que te realizaron en un diario digital, no alcanzas a comprender o nadie te lo sabe explicar. Como todo creyente en Dios, conozco y entiendo la palabra Sagrado, que es todo aquello que refiere directa o indirectamente a la Divinidad. Son las cosas que nos hacen bajar la cabeza y reconocer nuestros límites. Cuando uno acepta esto, surge el amarlas.

Es ese amor el que se está escapando de tu lógica. Amar a Dios, La Virgen y su hijo Jesús es el asunto más importante y delicado para cualquier cristiano que se tome en serio su vocación filial. Por eso resulta tan chocante ver que se desprecia o rebaja cualquier cosa que figure a nuestros amores.

Sé que podes entender lo que es amar a alguien y las actitudes que se desprenden de ese sentimiento cuando el objeto de nuestro sentir se ve ultrajado o atacado. No lo justifico, pero comprendo a las personas que están enojadas con vos y manifiestan sus sentimientos. Como vos mismo decís en tu defensa cuando alegas en tu defensa el rencor que sentís por la Iglesia, son sentimientos humanos. Nota que uso tu misma lógica defensiva para interpretar a las personas que se manifiestan contra tu persona. Todos tenemos que hacernos cargo de nuestras acciones. La medida en la que nos hacemos responsables es la medida de nuestra madurez. Espero que puedas aprovechar esta experiencia para madurar aun más tu propia persona.

Espero que con esta breve explicación puedas dimensionar mejor donde está la ofensa y porque muchas veces la gente reacciona cómo lo hace en tu caso. No todos somos iguales, pero nuestro amor por lo sagrado es el mismo.

Saludos, Mario Mendoza