Ya lo anunció “ELLA”: se viene “Artépolis”, la Meca del arte argento, dedicada a celebrar la vida, obra, memoria (cuando corresponda por óbito) y pensamiento de todos nuestros artistas. Bueno, no sé si todos lo que se dice todos...seguro que alguna omisión habrá. Además, no hay lugar posible para meter a la totalidad, a menos que se use el estadio de River, pero para eso hay que desalojar a Roger Waters, que a esta altura ya lo escrituró a nombre de su esposa 30 años menor que él (como corresponde) y se está haciendo un chalecito ahí.
Es justo y necesario, porque si hay pueblo creativo sobre la faz de la tierra, somos nosotros, los argentinos y a mucha honra. Por algo somos lo mejores del mundo en eso también, ¿O no? Aquí sobran los artistas...y no estoy diciendo que estén de más, si no que son muchísimos. Por lo tanto, bienvenida sea la iniciativa presidencial a la que le brindamos nuestro total beneplácito, del mismo modo que celebramos oportunamente a la ya establecida “Tecnópolis”, sacrosanto reducto de la ciencia nacional llamada por derecho propio a deslumbrar al mundo con las más avanzadas manufacturas tecnológicas...¿Vos decís que eso fue una puesta en escena para amontonar cosas que, todas juntas y puestas en venta, no mueven la aguja porque seguimos siendo agroexportadores y más soja-dependientes que nunca?...Mirá, si vamos a empezar así no sigo, ¿eh?.
Por eso, y más allá de lo que digan los personeros de las “Corpos” apátridas/monopólicas y enemigas del modelo nacional y popular (que vanamente intentan distraer la atención del pueblo con fruslerías como el caso Boudou-Ciccone, la inflación, las supuestas tropelías de Guillermo Moreno o de La Campora, los desmadres del transporte, la inseguridad, los líos con las petroleras, la minería metalífera y cianurífera y similares nimiedades) esta “Polis” en ciernes viene a llenar un espacio vacío que nunca debió estar así, ayuno de cultura y reconocimiento a los más grandes entre los grosos que supimos conseguir en el campo cultural.
Ahora bien; hasta acá, todo perfecto. Pero es evidente que estos mega proyectos onda “Polis” han sido tomados como política de Estado. Habrá muchos más, hasta completar una constelación de emprendimientos que reflejen cabalmente la esencia misma de nuestro ser nacional (sea esto lo que sea). O hasta que se acabe la guita; lo que suceda primero. Por lo tanto, podemos esperar “Polis” surtidas y de muchos deliciosos sabores. Habiendo colegido esto, los integrantes de la sección “Mirando debajo del agua turbia” de esta columna intitulada Cosa Seria se salían de la vaina por averiguar cuales serán las próximas mega muestras fomentadas por el gobierno nacional y qué temática abordara cada una. Y se enteraron nomas, los muy perros. Esto es lo que hay o habrá:
*CURRÓPOLIS: En un predio que deberá ser al menos del tamaño de una provincia pequeña, se reunirá la “memoriabilia” de los grandes negociados argentos. Brillarán las leyes que permitieron las privatizaciones noventistas (enmarcadas en oro), los restos de leche trucha y pollos pútridos que unos ex Secretarios de Estado le vendieron, precisamente, al Estado; los planos de la “aeroisla” que iba a construirse en el Río de la Plata, los decretos que otorgaron concesiones de transporte público, cientos de miles de facturas de consultoras que cobraron del fisco pese a no haber “consulteado” absolutamente nada sobre proyectos ridículos que por cierto no se llevaron a cabo, encuestas falsas hechas por operadores baratos (pero que cuestan caro) solo destinadas a intoxicar la opinión pública, y tantas otras maravillas “Made in Argentina”.
*”CHISMÓPOLIS: Bajo la invocación del Santo Rial y de Santa Colo Canosa, será un lugar para venerar la industria nacional del chisme frívolo y a sus productos más eficaces, por ser esta una actividad que dio trabajo a cientos de miles, e incluso ha construido la fortuna de no pocos, ni pocas. Aquí podrán ciertas señoras sublimar su morbo cholulo de la mejor manera, con toda comodidad, mientras dan un grato paseo, sin necesidad de ir a la peluquería o colgarse de la escoba dos horas para intercambiar data en la vereda junto a una colega que hace exactamente lo mismo. Serán muy impresionantes los altares destinados a los “próceres” tanto pasados como presentes que fomentaron la actividad hasta hacerla grande. Por ejemplo, Carmen Barbieri, Guillermo Coppola, los hermanos Süller, Silvio Soldán, Susana Giménez y tantas eminencias más.
*ACCIDENTÓPOLIS: Siendo el país del mundo con mayor incidencia de accidentes viales, no vamos a quedarnos de brazos cruzados al respecto. En realidad, ya lo estamos haciendo en cuanto a buscar soluciones, eso si. Pero no se dejará pasar la oportunidad de mostrarle al mundo nuestra excelencia para el desastre. Será una recordación permanente de las hecatombes ruteras y callejeras que hemos padecido, dando testimonio audiovisual de lo ocurrido por culpa del de siempre, del único y verdadero responsable de todo lo malo que nos pueda suceder en este país: El Gran Bonete.
*KILOMBÓPOLIS: Si nuestra Capital Federal y tantas otras ciudades y pueblos del país se ven cuajados de conflictos ruidosos, frecuentemente violentos y siempre muy molestos para los que no tienen nada que ver con los problemas que los ocasionaron, qué mejor que dar testimonio a la posteridad de tanta efervescencia social. Se construirá entonces una gran exposición multimedia para venerar ese infinito talento nacional para hacer quilombo, mostrando los mejores piquetes, cortes de calles, carpas de protesta, manifestaciones multitudinarias (o de muy poquitos, pero que joden a miles), escraches y toda esas manifestaciones ya casi artísticas que cultivamos más y mejor que nadie. Y ha mucha honra.
*VERSÓPOLIS: Otra mega muestra multimedia (o “multimierda”, si lo prefieren para este caso en particular) donde se recordarán en imagen y sonido de última generación los más insignes chamuyos que nos hemos comido, generalmente en forma de discursos y slogans varios. Desde “¿Quien ha visto un dólar?” o “El año 2000 nos encontrará unidos o dominados” (Perón dixit), pasando por “Que venga el principito, estamos ganando” (sucios milicos), o “Con la democrácia se come, se cura y se educa” (Tío Alfonso), y “Estamos mal pero vamos bien” (Patilludo), sin olvidar “El que depositó dólares recibirá dólares (Cabezón mayor), llegando a los “.......(coloquen lo que prefieran) para todos” de nuestros días. Con esto sí que nos podemos lucir, porque la principal y más rica producción nacional no son los granos, la carne ni los futbolistas con botineras adjuntas; son los versos manufacturados al por mayor y menor como para que tengamos, regalemos y archivemos.
Son apenas cinco botones de muestra. Hay más, pero bien dicen que nunca se deben mostrar todas las cartas de entrada. Todavía podemos hacer la gran ¡”Ah, yo ya se los había dicho!” con otras tantas patrañas, más adelante. Además, nos guardamos alguito como para ver si les sacamos unos mangos al gobierno a cambio de no levantar la perdiz, así los medios “enemigos” no los crucifican antes de tiempo. ¿Somos argentinos o qué?
Nos vemos o leemos la semana que viene. Besos.
@robertomagno2