Guillermo Moreno es un experto en resultados inmediatos. Cumple lo que le ordenan sin reparar en los costos. Una vez le dijeron que arreglara el tema de la inflación y consiguió que los numeritos dieran lo que quería su jefe, aunque en el camino pulverizó la credibilidad del INDEC. Le dijeron que había que frenar la salida de dólares y taponó la sangría a patadas, aunque revivió la paranoia argentina alertando a todo el mundo de que algún problemita había con el dólar y estranguló tanto las importaciones que en algunos rubros sensibles está empezando a faltar lo esencial.
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