Moreno's Tour

El viaje a Angola de Moreno, Timerman y 200 empresarios argentinos bajo la mirada irónica de Roberto Pérez en su columna del fin de semana: Cosa seria.

Éste es un país fecundo a la hora de procrear personajes únicos (por suerte, la mayoría de las veces). Son seres que, si uno cree en los designios divinos, parecen enviados desde el más allá con una alta misión: ¡JODER!. Pero bueno, el hecho que nos toquen a nosotros con tanta asiduidad indica claramente que somos un pueblo elegido, no puede haber dudas al respecto. ¿Elegido para qué?...bueno, eso es otro asunto.

No cederemos aquí a la tentación de enumerarlos, ni siquiera a los más notorios, porque sería una tarea interminable e insalubre. Solo digamos que, en estos años de gobiernos K, tan agitados en tantos aspectos, son muchos los que acapararon la atención por peculiaridades irrepetibles, de esas que inspiran a humoristas, desesperan a opositores y hacen las delicias de grandes y chicos que quieran reírse un rato de los que el resto del tiempo se ríen de ellos.
Desde ya que no es el único (ni mucho menos) pero en el cuadro de Honor hay que destacar a Su Ilustrísima el Secretario de Comercio Interior Don Guillermo Moreno. Bicho difícil si los hay, no pasa semana sin que tengamos noticias de sus andanzas, siempre caracterizadas por el altísimo perfil que se autoimpuso y ya es una marca registrada, para bien y para mal. Si, porque ha tomado medidas con las que se puede estar de acuerdo (aunque muchísimos las vean como elucubradas por Satanás mismo) pero siempre, de una forma u otra, les imprime un sello personal que parece cumplir la alta función de que sobre su testa se descarguen las furias de los enemigos del “modelo”, omitiendo estos que Moreno es ante todo “un soldado” de la causa Nac&pop, un cruzado, un integrista, pero en el fondo apenas un engranaje mediano de una maquinaria mucho más vasta (y en expansión) manejada por alguien contra quien nadie quiere tirarse a fondo porque si no enseguida le refriegan un 54% por el morro y se acabó la discusión; quedás pagando como los peores.

Así, el “Estilo Moreno” se manifiesta en maniobras que, con la sutileza de un elefante epiléptico en una exposición de porcelanas chinas, van marcando el rumbo de la obscena economía argenta. Por ejemplo, cuando meses atrás la sangría de dólares se ponía caudalosa, le encargaron a este buen señor que la detenga. Y no tuvo mejor idea que no permitirle a nadie comprarlos por ningún motivo, así nomas. Había que hacer las mil y una para obtener los verdes billetes del norte, y en pocas semanas cesó la fuga de divisas. Simplemente, cerró la canilla. Cuando los pagos al exterior por importaciones parecieron gravosos, pues aquí no entra más nada que venga de las extranjerías y a callarse la boca. Claro, ese tipo de acciones suelen crear más problemas de los que puede solucionar, y en el fondo solo sirven para que las cuentas públicas luzcan impolutas en medio de una debacle internacional, porque puertas adentro causan turbulencias de las que nadie quiere responsabilizarse. ¡Cuanto mejor hubiera sido revisar cada caso de importaciones o compra de dólares para luego decidir, en vez de hacer tabla rasa con todo y más tarde ir viendo, así de paso no usás de felpudo algunos derechos constitucionales! Pero bueno, no vamos a pedirle nueces al limonero...

La cuestión es que ahora este “Moreno style” estaría siendo exportado. Hemos visto que recientemente una nutrida delegación de empresarios argentinos fue embutida en un avión y lanzada allende los mares para aterrizar, al comando del mismísimo Guillermo, nada menos que en Angola, lugar exótico de todo exotismo para nuestra idiosincrasia. Y allí, en un territorio que más que un país es un gran agujero lleno de petróleo, este titan de los números le suelta las riendas a los hombres de negocios y, con toda la exquisita  delicadeza de la que es capaz, les susurra: “¡¡¡VAYAN A VENDER, CARAJO!!!”. A decir verdad, no es la primera vez que se organizan esas excursiones internacionales llenas de platudos que viajan a costillas de todos. Como si ya no hicieran suficiente turismo top por sí mismos, encima lo hacen también con los fondos públicos que aportan hasta aquellos que nunca han pasado ni a cien metros de un avión...en fin...Al menos esta vez podemos decir que fueron los que tenían que ir para lo que debían ir, y no como en épocas anteriores, cuando viajaban incluso tres o cuatro peluqueros, mascotas, cuñados, amantes, fotógrafos privados, modistas, novios de hijos/as, etc. Conste.
Fue una misión bien profesional, al estilo de “Terminator” Moreno, alguien de quien cuyos defensores dicen: “Hay que bancarlo porque es honesto”, dando automáticamente por sentado dos cosas: 1) Que la honestidad es algo excepcional en la función pública, y no lo que debería ser la norma; por eso lo del Secretario de Comercio merece apoyos. Y 2) Que el resto de los altos burócratas nacionales no lo son, y por eso resalta Moreno. Pero bueno: se ha inaugurado una época, me parece, porque no es lo mismo que el susodicho esté tirando contra importaciones y evasiones desde aquí como quien practica tiro al pichón, a que vaya a imponer su augusta presencia allá por donde el diablo perdió el poncho. Y es lo que ha empezado a hacer, aparentemente.

Ya fue a Angola a vender todo lo que se pueda, y esperemos no enterarnos que han quedado algunos morochísimos funcionarios locales ligeramente golpeados al no entender las virtudes del dulce de leche que se les ofrecía, o porque intentaron comparar nuestros bifes de chorizo con la jirafa en escabeche que tanto gustá por allí. Ahora se trata de saber como sigue la película; adonde más irá para establecerse como otra  marca argentina. Tenemos la carne, el polo, el fútbol, el Malbec, la Patagonia, el caballo criollo, el sarcasmo, las cataratas, el choreo serial y el peronismo (si, también, todo eso y entre otras cosas mejores y peores) como señas inconfundibles que nos distinguen en cualquier parte. ¿Se viene Moreno y sus viajes para agregarse a la lista? La respuesta es SI. En exclusiva, el grupo de tareas fisgonas de esta columna “Cosa Seria” ha obtenido (con las malas artes de siempre) un listado de las próximas misiones internacionales del supersecretario y cuasi hiperministro. A ver:

*Con una delegación de los mayores sojeros argentinos, visitará San Marino, Mónaco, Andorra y otros micro-países que suelen ser no más que el patio trasero de un casino, para venderles soja y enseñarles a cultivarla. “Es que ahora, y tal como la modificamos genéticamente, podés sacar una tonelada de cualquier maceta. Y después les cobramos royalties”, dicen los viajeros.

*Junto a un grupo de profesionales militantes de la televisión pública, irá a Disneyworld para persuadirlos de la conveniencia de contratar la señal “Paka Paka”, y de paso hacer que el Ratón Mickey se afilie al grupo de Alicia “En el país de las maravillas” Kirchner, y haga el pertinente proselitismo.

*Considerando que en la delegación a Angola había representantes de la mega feria “La Salada” (¡Si, no es broma!), establecer con los flamantes compañeros africanos un “Truchoducto”  transcontinental para facilitar el intercambio de mercaderías de origen nebuloso, de modo que nadie quede sin sus Adidas, Versace o Rolex, por más que sean tan falsos como un dólar amarillo.

 O sea: Chicos, prepárense para que (si tienen la suerte de viajar a otras latitudes) cuando mencionen el sacrosanto vocablo “Argentina” no solo les respondan: “¡Ah, tango, Maradona, Fangio, Messi, achuras...!” si no que también les farfullen: “Moreno...”. Es lo que se viene, lo lamento, yo no tengo la culpa.

Hasta la semana próxima, si ÉL quiere.

@robertomagno2