Pensando a sueldo

"Uno de los amigos del que no me enorgullezco tiene coquetamente enmarcada sobre su escritorio, una de las geniales frases de un gran comediante: “Señor, estos son mis principios…y si no le gustan, tengo otros”. La columna Cosa Seria de Roberto Pérez.

Entre varias amistades de las que no puedo enorgullecerme, se cuenta un insumergible personaje de larga trayectoria periodística y vaporosas convicciones. En realidad, siempre fue marxista: partidario de Groucho Marx. Incluso tiene, coquetamente enmarcada sobre su escritorio, una de las geniales frases del gran comediante: “Señor, estos son mis principios…y si no le gustan, tengo otros”. Es un escriba de alquiler que ha evitado caer en desgracia aún en los momentos más duros y confusos de nuestra realidad, siempre haciendo gala de una cintura que envidiaría el mejor ”enganche” del fútbol. Supo poner al servicio de los mandamases de turno (de cualquier turno) sus asombrosas fintas dialécticas y una creatividad para los infundios rayana en la magia, con lo cual amasó una sólida posición económica que reforzó su natural incombustibilidad.

Y yo decidí visitarlo a ver si él, que la sabe lunga, me orienta un poco en un tema que me quita el sueño: ¿A quien creerle? Porque si viene Fulano y te dice que este planeta es cuadrado, enseguida aparece Mengano asegurando que en realidad tiene forma de cono. Uno sospecha que ambos mienten, pero el énfasis que ponen es tanto y tan nutrida la cantidad de veces que se reproducen mediáticamente ambas posiciones, que se te llena el cráneo de humo. De modo que aparecí en su espectacular oficina de la cotizadísima zona de Puerto Mierdero, a tomar café y ver si me ayudaba a entender un poquito. Él, de nombre Gervasio Turrini, me recibió amablemente y conversamos un buen rato.

YO: Gervasio querido; ¿Se puede saber como viene la mano, quien manda fruta y quien tiene la posta? Es que si escuchás a todos, resulta que un día estamos por implotar, y al siguiente entramos en el paraíso al trotecito…

GERVASIO TURRINI: Es simple. Hay que partir de la base de que quien corta el bacalao es el que tiene la justa. Yo me guié por eso toda la vida y tan mal no me fue...

YO: ¡Ya lo creo! Levantás la guita con camiones volcadores. Cuando sea grande quiero ser como vos. Pero ahora decime: ¿este año se quema el rancho o zafamos elegantemente?

TURRINI: Ni tanto ni tan poco. En realidad, lo que está pasando es que algunos operan para crear la sensación de que estamos al borde del abismo, y otros operan para que pensemos todo lo contrario.

YO: Me doy cuenta. ¿Pero quien dice la verdad?

TURRINI: No me parece necesario que alguien diga la verdad. Así no es el juego. Se trata de hacer creer cosas, de fomentar determinados climas y no mucho más.

YO: ¿Pero…y la realidad cual es?

TURRINI: La realidad está allá afuera, como decían en una gran serie de los 90, y no le importa mucho a nadie, pobrecita. Acá se trata de crear una que sirva para tumbar a la que los otros te quieren presentar como indudable.

YO: Dame un ejemplo, y que sea bueno, antes que me explote la cabeza.

TURRINI: Bien; ahora mismo, el departamento de “Polución Informativa” de mi consultora está trabajando a destajo en sembrar rumores de reforma constitucional para lograr que la jefaza siga en el gran sillón por siempre jamás.   Con eso se entretiene la oposición (o lo que queda de ella). Se ponen como viento, salen a decir cualquier zoncera y luego los escracha el aparato mediático oficial y para-oficial.

YO: Lo sospeché desde un principio. O sea que se trata de tirarle palitos a los contreras y esperar que los pisen...

TURRINI: La mayoría de las veces, esos nabos se pelean para ver quien pisa los palitos primero, pero no siempre es tan sencillo. A veces hay que hacer un  laburo más complejo, como cuando el gobierno nacional le revoleó los subtes a Macri, y después que éste pegó un tarifazo de la hostia, le plantó un quite de colaboración tal que ahora el nene bien dice que no sabe si quiere los subtes. La gente lo ve como a un malcriado caprichoso que cree que la ciudad es el patio de su casa, y lo quieren colgar de la Pirámide de Mayo. ¡Redondito!

YO: Es decir que vos estás trabajando para el oficialismo, imaginando todas esas jugarretas...

TURRINI: En realidad, el cliente viene y plantea sus ideas e inquietudes,  nosotros le damos forma y las echamos a los cuatro vientos. Y en cuanto al “oficialismo”, si, trabajo para ellos ahora, pero si llega a cambiar el viento yo cambio de camiseta con la velocidad del rayo, ni drama me hago. No será la primera ni la última vez. Los políticos pasan, los creativos quedamos.

YO: ¡Glup!... ¿Y participaron en algo del  lío con las Malvinas y los ingleses?

TURRINI: Bueno, ahí los integrantes del sector “Venta de humo” de mi organización colaboraron con funcionarios diversos para ir manejando la intensidad de las declaraciones al ritmo de la quita de subsidios. Cuando en un barrio importante o en una provincia grosa se enteraban que en un mes más tendrán que elegir entre mandar los pibes al cole o pagar la luz, subíamos el volumen del carajeo a los anglos, y todos contentos, sintiéndose unos patriotas bárbaros.

YO: Esto es peor de lo que pensaba... ¿Y que más tenés en carpeta ahora?

TURRINI: ¿Viste como le gustan los escenarios al Vice, no? Bueno, ahora que lo han deschavado con eso de Ciccone Calcográfica, vamos a decir que a nivel de Cancillería están operando para que los norteameriyanquis le den un Grammy a esa bandita que toca con él... ¿como es que se llama?

YO: “La mancha de RoBando” (N.del A: Gracias @montacuto) ¿Pero para qué?

TURRINI: Así los giles se distraen hablando de ese bolazo, y se dejan de joder un rato.

YO: ¡Tenebroso!

TURRINI: Pero efectivo. Y el efectivo es lo que obtenemos a cambio. O cheques oficiales, que también son buenos. Aunque ahora nos estamos sofisticando un poco más, y vamos a ampliar el negocio. En breve ligaremos una de esas licencias de televisión digital abierta para poner un canal que aporte a la diversidad de voces, al pluralismo y a la comunicación democrática entendida como un bien social.

YO: ¿Otro más? Y van...Es decir que vas a manufacturar oficialismo digitalizado...

TURRINI: Hay que aggiornarse. Ahora tenemos bloggeros Nac&Pop, ejércitos de twitteros, gente muy ducha en redes sociales que les hace perfiles falsos de Facebook a los enemigos de la causa o les estropea los verdaderos y varias maravillas 2.0 más.

YO: ¿Algunos en Gendarmería, por ejemplo?

TURRINI: Je…no, eso es otro tema. Ahí prefiero no meterme, pero sí que vamos a colaborar para bajar una línea que diga más o menos: “Bueno, después de todo, siempre hay alguien espiando por ahí. Si no es la Federal, será la SIDE, o uno mandado por algún juez…no es para tanto, bajen los decibeles, che…”

YO: ¿Así piensan tratar el escándalo del “Proyecto X”? Me parece que no va a alcanzar.

TURRINI: No, es que después viene la otra parte: mandárselas todas cuando la gilada está distraída masticando lo que le tiramos y puteándonos en hebreo antiguo. Para ese momento, mis Klientes tienen lista una batería de medidas que Díos me libre y me guarde. Como será que están detalladas en una carpeta con tapas de acero y cierre hermético guardada dentro de una caja fuerte metida en un contenedor blindado adentro de una bóveda secreta en el quinto sótano del Banco Central. Vos verás…

Para qué más…a veces uno se pregunta como, quien,  por qué y para qué se manipula tanto la información. Seguramente lo expuesto aquí no sirve para aclarar absolutamente nada, pero me pareció divertido contarlo. Ya que realmente nunca nos vamos a enterar de nada, por lo menos busquémosle el costado gracioso, a ver si lo tiene.
Hasta la semana que viene.