Dominique Strauss-Kahn es un señor que, tras abandonar una suite de 3000 dólares la noche y abordar la first class de un avión con destino a París, fue esposado y detenido por la policía de Nueva York.
Estamos viviendo un momento de la historia muy singular, un período de gran conmoción. Como todos ustedes saben, la crisis financiera internacional devastó la economía mundial y causó incalculable penuria y sufrimiento en todo el mundo. Pero eso no fue todo: también devastó los cimientos intelectuales del orden económico mundial del último cuarto de siglo”, advertía el director ejecutivo del FMI hace muy pocos días en una conferencia brindada en la Universidad George Washington de la capital de los Estados Unidos. El número uno del organismo financiero destinado a disciplinar países a medida de los grandes bancos, no sabía que las incalculables penurias son las de los pueblos que padecen los planes de ajuste del FMI y que, pocos días después de ese discurso, le llegaba el turno de estar atribulado del lado donde van a parar los pobres y los desgraciados que no cumplen con las normas.