Fibertel: la trastienda de una decisión

El golpe a Clarín se aceleró ante la próxima caducidad de las facultades delegadas. Pero los objetivos del matrimonio presidencial son también otros dos: la desarticulación del Grupo Clarín y ver a Héctor Magnetto tras las rejas. Por qué esta fuerte apuesta puede salirles mal a los K. Escribe el columnista Nelson Castro, en la edición de hoy de Perfil.

A todo o nada. Ese es el juego del que más parecen disfrutar Néstor y Cristina Kirchner. Y, dentro de esa concepción, las horas que corren son a pura adrenalina. La decisión intempestiva de decretar la caducidad de Fibertel y la presentación del informe sobre Papel Prensa que hará la Presidenta el próximo martes responden a esa lógica. Los objetivos son dos: la desarticulación del Grupo Clarín y ver a Héctor Magnetto tras las rejas. La figura del CEO de Clarín ha pasado a ser la obsesión del matrimonio presidencial. En los dos casos, los Kirchner exhiben un comportamiento que refleja un denominador común: lo que antes se toleró ahora se combate. Vayamos por partes.

La revisión objetiva del caso Fibertel muestra que el desarrollo de las actividades de esta empresa venía siendo tolerado por el Gobierno sin chistar. En efecto, las razones por las que se decretó la caducidad de la empresa eran, obviamente, del conocimiento de los máximos responsables de la Secretaría de Comunicaciones, desde el momento mismo en que Cablevisión se hizo cargo de su operación.

Haciendo clic, seguí leyendo