El alcalde y sus capacidades

Fayad ha mostrado a lo largo de su vida política varias capacidades, algunas de las cuales me parece interesante rescatar de la memoria.

Tuvo, en mi opinión, una primer capacidad hace ya muchos años, y fue la de poner a la ciudad de Mendoza entre las más lindas del país por las obras que en ella realizó, sobre todo, en el microcentro de la misma. También tuvo ya desde esos años, la capacidad de brillar entre los integrantes de su sector político; pero no solo brilló allí por sus virtudes, sino que deslumbró también porque supo eyectar del mismo a cualquiera que pudiera hacerle la más mínima sombra. Esta capacidad del dirigente mostró dos aristas interesantes: por un lado, supo generarse  un gran número de adversarios debido a su “virtud” de subestimar a gente inteligente, y por el otro, su sector tuvo cada vez menos opciones para elegir a los sucesores del trono capitalino, ya que su heredero al igual que él, quería vivir sin sombras, y el que lo siguió igual, y el otro…

Así, una nueva capacidad surgió en Fayad después de tanto nivelar para abajo: llegó hace unos años a ocupar nuevamente aquel viejo cargo de Intendente, y desconoció a todos sus correligionarios antecesores, al mostrarse entre los vecinos como “la opción” para volver a tener una ciudad en flor. Pero, ahora más que nunca, y como haciendo un corolario del denominado “teorema de Baglini” que reza (simplificando el enunciado) que un político más promete mientras más lejos esté de ganar las elecciones, la Mendoza vitista siglo veintiuno puede decirse que más limpia está, más calles en reparación tiene y más luminarias funcionando, mientras más se acerca uno al microcentro, lugar en el que no es que viva más gente, pero sí es, definitivamente, el que más se ve.  

Otra virtud del señor Intendente (siempre en mi humilde opinión, no vaya alguien a pensar que me expreso intentando develar la verdad o en nombre de terceros), fue la de ningunear a su partido. La primera vez que fue candidato a Gobernador, los carteles decían “Fuerza Viti-Lista 3” olvidándose, y solo en algunos casos mostrando en proporciones diminutas, el escudo y el nombre de la UCR. En su segundo intento por ocupar el sillón de San Martín, y con el objeto de sumar más votos, integró no solo las listas de la UCR con (Masachessi como candidato a Presidente) sino también las de Bordón, ganándose con esta acción los insultos y hasta algunos intentos de piñas en su primer viaje post elecciones al Comité Nacional de la UCR.

Fiel a su estilo (que si hay algo que reconocerle es que es fiel a su estilo), en las últimas elecciones a Intendente no sólo integró las listas de la UCR sino también las de Lilita Carrió, logrando una vez más la reprobación del radicalismo mendocino. Y por si esto no hubiera sido suficiente, en las elecciones legislativas del año pasado, además de no participar de la campaña en apoyo de los candidatos radicales que conformaban la lista 503 del Frente Cívico Federal que arrasó en casi todo Mendoza, atacó en plena contienda electoral y de la forma más virulenta posible (acusándolo de pedófilo) a quien era el principal soporte de la lista que conformaban, entre otros, sus propios correligionarios.

Éste 2010 nos encuentra, ya sin sorpresas, con más de lo mismo. Desconociendo los acuerdos previos de su partido, armó su propia lista de candidatos a Concejales, y en lo que a símbolos de campaña se refiere, cambió el histórico rojo de la UCR por un naranjita muy lindo que podría metafóricamente definirse como un rojo desteñido.

Y por último, y aunque no pueda decirse (por falta de pruebas) que este hecho sea por su capacidad, logró en estos días que Cobos lo apoyara, ya que respondiendo a una noticia que ya se ha confirmado como falsa, el Vicepresidente tuvo que desmentir el no apoyo del ConFe a la UCR…

Pero el domingo Fayad deberá, creo yo, mostrar una nueva capacidad. Atendiendo a que ya casi es un hecho que gana (por lo que solo el triunfo no tendría gracia) el Intendente deberá obtener más del casi 54% de votos que obtuvo Cobos el año pasado en la Capital sin su ayuda. Si así no lo hiciera, creo yo que bueno sería que entendiera que tanta capacidad no es suficiente, no alcanza, si se descartan permanentemente las opiniones del resto y el trabajo en conjunto, que ha hecho que la UCR sobreviva con gloria más de un siglo en la convulsionada historia política de nuestro país.