Caja de la Salud: asamblea y polémica

Las polémicas elecciones en la "Caja de la Salud" ya están ingresando a la vía judicial. Aquí, la opinión de los integrantes de la conducción anterior, que cuestionan el modo en que se desarrolló la asamblea.

Con motivos de elegir nuevas autoridades, el miércoles 5 de agosto se llevó a cabo la asamblea ordenada por el síndico de la entidad Roberto Victoria; la misma estaba convocada a partir de las 21 horas en la sede del Colegio Farmacéutico de Mendoza.

Los afiliados a la Caja teníamos, en principio, la oportunidad de elegir entre dos listas; posibilidad que se vio truncada a partir de una sucesión de hechos bochornosos protagonizados por el susodicho Roberto Victoria que contó con la convalidación del juez Sancho para manipular la asamblea en beneficio de la lista “renovación” y en detrimento de la lista “transparencia y progreso”.  A continuación se detallan los vejámenes de todo tipo que debimos padecer:

El penoso calvario que nos tenían preparado, arrancó con una amansadora de aproximadamente dos horas que los profesionales padecimos estoicamente a la intemperie; luego, tuvimos que desfilar por dos controles en donde los datos de los afiliados a la Caja que podían participar de la asamblea no eran coincidentes, dándose numerosos casos de profesionales que Si estaban en el padrón del segundo control pero que ya habían sido rechazados (mandados de vuelta a sus casas) por no encontrarse en el padrón del primer control. Quienes manejaban el primer control eran empleadas del Colegio Farmacéutico y del Colegio de Veterinarios.  La asamblea comenzó recién a las 24 hs.

Este fraude que empezaba a tomar forma se verificó con la violación del legal y legítimo derecho de más de un centenar de afiliados que estaban al día con sus cuotas, y que no se los dejó participar porque quienes manipularon la asamblea “se guiaron” por un padrón provisorio con fecha al 20 de julio y no con el definitivo al 31 de julio que hubiera correspondido según el edicto de convocatoria.

En el mismo sentido el síndico desechó los poderes de 200 afiliados presentados por la Lista Transparencia y Progreso, poderes firmados ante escribano público y que correspondían a profesionales básicamente del interior de la provincia que por cuestiones de tiempo y distancia no podían concurrir al lugar, día y hora caprichosamente estipulado por el señor Victoria.

Pero la perla mayor de este calculado fraude lo constituyó la impugnación de nuestra lista, situación de la que tomamos conocimiento recién en el inicio de la asamblea, inhibiendo cualquier posibilidad de acción de nuestra parte. Los fundamentos de dicha impugnación harían sonrojar a cualquier estudiante de derecho de nivel inicial.  Pasando en limpio, se nos sacó de la contienda con falaces argumentos y mientras se nos robaba en la cara, tampoco teníamos derecho a quejarnos porque se nos amenazaba con la policía. 

Pensábamos que la década infame era parte del pasado, pero los mariscales del desencanto siguen haciendo de las suyas, y los profesionales de la salud fuimos testigos del lúgubre comportamiento de una minoría que pretende la “caja” de la “Caja”.

Durante este último tiempo a los agoreros de la desesperanza no les quedó treta por hacer: Roberto Victoria obligó a los afiliados a comunicar la regularización de sus pagos en el domicilio en donde había fijado la sindicatura, el Colegio Farmacéutico, violando la facultad del Directorio y el derecho de los afiliados de resolver este tema administrativo en la sede de la Caja.  Se violó el derecho de participar en la votación para elegir autoridades a la mayoría de los afiliados que residen en zonas distantes a la ciudad de Mendoza.  Se violó el derecho de que la asamblea transcurra en un lugar neutral, ya que el lugar elegido fue el Colegio Farmacéutico, cuyos dirigentes son los patrocinantes de una de las listas y cuya figura mediática es Jorge Jakubson.  Se violó el derecho que le asiste al Presidente del Directorio de hacer la apertura de la asamblea para que se elijan las autoridades de la misma, abrió la asamblea el síndico Roberto Victoria, y recién en ese momento anunció que nuestra lista había sido impugnada y por ello estaba eliminada de la contienda.  Se violó el derecho de la lista Transparencia y Progreso, presentada en tiempo y forma, de conocer los motivos de la impugnación para poder resolver cualquier tema que merezca alguna discusión.

Lo que debió ser una sana contienda electoral digna de los profesionales de la salud, se constituyó en una parodia de asamblea en donde los afiliados fueron maltratados con el objeto de consumar el despojo.

Agradecemos por este medio a la gran cantidad de profesionales que nos han apoyado y que  concurrieron a la asamblea; su presencia, su indignación y el maltrato recibido, nos estimula a seguir luchando para defender los legítimos intereses de los afiliados.  Nuestra gestión caracterizada por numerosas obras y servicios, ha sido avalada por las conclusiones de la auditoria externa solicitada por unanimidad en la asamblea del 12 de marzo del 2008.

Aquellos que llevaron adelante la ignominia favoreciendo las aspiraciones del odontólogo Alberto Abramovich, del veterinario Eduardo Di Lello y del farmacéutico Luis Salvi, integrantes titulares de la lista renovación, se equivocan si piensan que su acción quedará impune; defenderemos nuestros derechos en todos los ámbitos que correspondan.

Lista Transparencia:

Bioquímico Orlando Monetti
Psicóloga Isabel Herrera
Kinesiólogo Marcelo Bond
Bioquímico Carlos Paravano
Odontólogo Diego Prigione
Farmacéutico Roberto Bermejillo
Odontólogo Pablo Lorefice