Los trabajadores de la Dinaf, agrupados en SiTEA (Sindicato de Trabajadores Estatales Autoconvocados), queremos hacer llegar nuestra opinión al padre Vicente Reale en función de sus dichos en medios locales.
Durante el tiempo que el padre Reale estuvo viviendo (gratis)) en la Dinaf los trabajadores que según él estamos de más, nunca lo vimos deambular por los predios, ni acercarse a ningún trabajador preocupado por saber cuál era su condición laboral -ya que en nuestra instituciones tenemos distintas formas ilegales de empleo-. Trabajadores que ganan actualmente $4,50 por hora o $300 pesos mensuales por 6 horas diarias de trabajo. Pero sí, lo vimos acercarse a aquellos empleados (Área de mantenimiento) que tenían que remodelar y arreglar la casa que se estaba haciendo en las instalaciones de la Dinaf en la cual pensaba vivir el Sr. cura; con ellos estaba en contacto permanente porque tenía apuro de que le terminaran su vivienda sin olvidarse de la colocación de un jacuzzi para su comodidad. Momentos que en Casa Cuna se veía desbordada por los ingresos de niños, que en muchas ocasiones superó los 60 chicos albergados allí y que debieron dormir hasta dos niños por cama. No vimos un gesto de Reale dando contención y apoyo al personal que trabajaba bajo esa circunstancia, ni colaborando en la atención directa de los chicos, ni cediendo su futura casa para desdoblar la Casa Cuna como una situación de emergencia, pues seguía muy apurado por que terminaran su vivienda. Como tampoco lo hemos visto recorriendo el resto de los hogares donde tanto los niños, jóvenes y personas necesitan contención y ayuda espiritual, dado que los niños y jóvenes que llegan a pasar una estadía allí necesitan permanentemente muestras de afecto, contención y de alguien que pueda ser un referentes, un modelo, que alivie la carga de frustración, el dolor y a veces las ausencias familiares. El Padre Reale para los chicos que por distintas razones deben permanecer internados durante un tiempo en Dinaf no fue ni un guía espiritual, ni contenedor, ni jamás proyectó nada que le permitiera establecer un vínculo con los niños y jóvenes. Es más nos preguntamos si alguna vez conoció a alguno de ellos.
Sí creemos que vivió y comió gratis durante varios meses y que se le truncó el sueño de tener comida y casa gratis de por vida.
Y por último quisiéramos que Reale nos envíe un retrato de su persona a la Dinaf para que por fin los empleados podamos conocer a quien tanto tiene para decir de nosotros ya que en su estancia por nuestra institución no tuvimos el gusto de conocerlo personalmente.
Lo saludamos con respeto. Trabajadores de la Dinaf.