Muuuuuuuuuuuuuuuucho más tranquilo por la permanencia en Primera División, me rajo con camiseta puesta a lucir la bodeguera a tierras tropicales. Después de tanta ansiedad e incertidumbre, me voy con el orgullo a cuestas. Pecho erguido con el escudito para que me pregunten: ¿Y esa camiseta de qué equipo es? La respuesta brotará con placer: “….de un equipo del interior de la Argentina llamado Godoy Cruz Antonio Tomba, de Mendoza, que tiene de hijo a River Plate e Independiente de Avellaneda, goleó a Boca 4 a 1, que estuvo y estará en Primera División, una vez más, durante 2009-2010. O sea…si querés, te juego un partidito en la arena. Estoy a-gran-da-dí-si-mo”.
Ahora sí, la nota…
Allá vamos. Al infinito país-potencia a mojarnos las barbas. Desde allí mandaremos señales de humo, fotos, notas y algunos mensajes. Sao Paulo, Río de Janeiro, El Salvador de Bahía, entre otros sitios del inconmensurable Brasil. Tres ciudades, tres estilos de vida, tres poblaciones equidistantes geográfica, social y culturalmente. El “modelo brasilero”, su cultura popular, la noche, su arte, las playas, la “africanidad al palo” del norte bahiano. Kilómetros en avión, tren, micro… y andando. Veremos dijo Lemos. Solano Lima, de la mano con la vida misma, a recorrer paraísos y condenas. A la ruta de Amado, el sol mais grande do mundo, la luna mais grande do mundo.
Les haremos llegar algunos testimonios de mendocinos que residen en Sao Paulo, el Estado Brasileño que reúne casi la misma población que toda nuestra Argentina (38 millones de habitantes). Centro neurálgico del capitalismo industrial y financiero del Brasil, la segunda ciudad más grande de América Latina, y la tercera en el mundo, el mercado de consumo número uno de América Latina. La región metropolitana de Sao Paulo tiene alrededor de 20 millones de habitantes. Allí, el actual presidente Ignacio Lula Da Silva, a los 12 años, comenzó a trabajar como lustrabotas y luego como ayudante en una tintorería. A los 14 años consiguió un puesto en una metalúrgica, donde trabajó doce horas diarias. Desde allí desplegaría una carrera sindical y política que lo llevará a ocupar en 2003, luego de tres derrotas electorales consecutivas, el máximo puesto político del país: la presidencia.
A Río llegaremos, a husmear el mundo de la bosa nova y sus “escolas do samba”, recorrer sus callejuelas y favelas y contactarnos con algunos artistas y pobladores cariocas que todavía deben estar recuperándose de las resacas del carnaval pasado, tomando aire para preparar el próximo. Sobre una población de 10 millones de habitantes, en Río se calcula viven 3 millones de personas en favelas, viviendas precarias mitificadas en torno al crimen, el narcotráfico y al dominio territorial de bandas armadas. Una aproximación a este mundo ofrecen “Ciudad de Dios” y “Ciudad de Hombres”, dos films brasileños de altísimo nivel que muestran la cruda realidad en las favelas cariocas. La ciudad donde el fútbol es religión, cuyos principales equipos, Fluminense y Flamengo, acaparan las pasiones en el mítico Maracaná, el estadio más grande del mundo que albergó a 200.000 personas en la final del mundial del 50, con el triunfo histórico de los uruguayos por 2 a 1, hito conocido como el “maracanazo”.
Finalmente, Bahía. Su capital, El Salvador, pura historia viva, diversión, la religión “Candomblé”, la ropa blanca de los bahianos, los tambores de “Olodum” tocados en un ritmo frenético, la musicalidad y el carnaval. Capital de Brasil hasta 1763, Salvador presenta algunos de los más lindos y bien preservados edificios coloniales de Brasil, con más de 300 iglesias. Acamparemos en el “Pelourinho”, nombre que lleva el viejo distrito, declarado por la UNESCO “Patrimonio Histórico de la Humanidad”. Salvador es también considerada “la capital cultural” de Brasil. Muchos de los mejores artistas brasileros nacieron y crecieron en aquella mítica ciudad, entre ellos, Gilberto Gil, Caetano Veloso, Joao Gilberto y artistas más recientes como Daniela Mercury, Timbalada y Olodum. La zona del Brasil de mayor influencia africana, cuna del Candomblé y de las religiones sincréticas.
Nos vemos pronto…