Quién gana o pierde las elecciones legislativas

Creo menester resaltar por esta vía acontecimientos que nos deben conducir a una reflexión crítica sobre el clima pre-electoral reinante en la Argentina.

Hemos asistido como ciudadanos a presenciar por televisión  un diálogo entre el periodista Mariano Grondona y el dirigente de la Sociedad Rural Hugo Biolcatti, en donde ambos dejaron entrever suspicazmente que si el oficialismo pierde muchas bancas en el Congreso Nacional la presidenta Cristina Kirchner no tendría condiciones de gobernabilidad -para profundizar el modelo político y económico que inició su marido en el 2003- y, por lo tanto, no llegaría a finalizar su mandato.

En actos de campaña Daniel Scioli y Agustín Rossi han recibido escraches  de  manifestantes provenientes del campo donde la tirada de huevos ha estado a la orden del día; hechos que ponen en evidencian las bravuconadas y la intolerancia política de algunos simpatizantes de este sector.

No obstante, la mayor tergiversación respeto de lo que pauta la Constitución Nacional es la conducta del Vicepresidente Julio Cobos. La Ley fundamental de la Nación establece que el Presidente es la autoridad máxima del Poder Ejecutivo y el Vicepresidente es quien debe re-emplazarlo bajo diversas circunstancias, esto supone que el Vicepresidente debe proceder y actuar conforme a la estrategia política que el primero impulsa. Pero Cobos en el país constituye hoy uno de los referentes más claros de  la  oposición al Ejecutivo. Pues bien, a partir del  famoso “voto positivo” en el Senado frente al Proyecto de Ley de retensiones móviles a la soja, el Vicepresidente en ejercicio se convirtió en un portavoz elocuente -legitimado por los medios masivos de comunicación- para confrontar  a la Presidenta, a su Jefe de Gabinete y a su Equipo de Ministros respecto de las decisiones políticas que éstos implementan.

Por supuesto que a Cobos le cabe todo el derecho a ser un franco opositor al gobierno, pero desde afuera, desde adentro se convierte en un caso emblemático para los expertos en Constitucionalismo de la Argentina dado que su despacho ha pasado a ser la galería del desfile de cualquier tipo de adversario político a la Presidenta, hasta los que tienen causas judiciales en curso como Francisco De Narváez un dirigente PRO. 

Lo descrito llega a tal punto que Cobos -ex-gobernador de la provincia de Mendoza- y que fue echado del la Unión Cívica Radical por integrar la lista del Frente Para la Victoria en  las elecciones del 2007; hoy apoya  con candidatos de su entorno a la  alianza establecida entre radicales y miembros de la Coalición Cívica conducida por Elisa Carrió, quien ha justificado recientemente los ataques al diputado Rossi.

Y como si esto fuera poco ya ha pronunciado en la opinión pública su deseo de ser un candidato presidenciable para el 2011 y que ello depende del resultado electoral obtenido en Mendoza. Cobos juega a ser un conciliador de posiciones encontradas cuando en realidad es un gran conspirador contra la autoridad máxima del Poder Ejecutivo.

Entonces si triunfan en varias provincias y distritos de la Argentina el 28 de junio los aliados de Biolcatti, Carrió, De Narváez y Cobos…Yo me pregunto gana la institucionalidad porque habrá mayor oposición en el Congreso de la Nación para controlar el poder K o triunfan los “destituyentes” que disfrazan su verdadera posición política -fiel a los intereses de los grandes grupos económicos y mediáticos- porque le dicen a la gente que ellos son la garantía de la República?