A confesión de partes, relevo de pruebas

Ante los hechos sucedidos en fecha reciente, en ocasión de someter a control médico a un grupo de personas que se trasladaban desde Chile a nuestra provincia, y ante la posibilidad de encontrarnos ante un potencial caso de Gripe A, el que suscribe, diputado provincial, Dr. Daniel Cassia, propuso mediante una resolución legislativa, que se accionaran los Actos Preparatorios, para que en caso se agravara la situación en el vecino país, se consensuara con las autoridades nacionales y del vecino país, un eventual cierre temporario de Frontera.

Estas manifestaciones, un hecho preventivo ineludible, conforme mi criterio, fue tomado como una mala noticia política por algunos miembros del Poder Ejecutivo.

También desde sectores minoritarios, se tildó mi propuesta como una acción xenófoba, que podría haber ocasionado un conflicto Internacional, intentando mediante recursos criticables sacar de contexto la propuesta de un Legislador Provincial.

El propio ministro reconoció días atrás, que será casi imposible detener el avance de la enfermedad, además sectores involucrados en la problemática como APROCAM (Propietarios de Camiones) y Gendarmería Nacional, pusieron reparos en la implementación del Plan de Contingencias que lleva adelante el Estado Provincial, al carecer de controles adecuados tanto los choferes por una parte, como falta de infraestructura por parte del Estado Provincial al carecer de Profesionales médicos y elementos vitales como un scanner, en la otra.

La prevención, nunca es exagerada, aunque sea políticamente incorrecta, ya que se trata de proteger la salud de los mendocinos, con lo que no se hace demagogia, se previene, y se toman las acciones necesarias.

¿O acaso es xenófoba, la decisión tomada por otros estados de la Nación al cerrar siete colegios, resignando horas catedras a sus alumnos, mientras otros establecimientos educativos siguen funcionando normalmente?

Sin dudas se trata, de  una medida seria, responsable, sincera.

No se trata de generar falsas alarmas ni acompañar manifestaciones repudiables y discriminatorias, por parte de ciertos grupos sociales, sino de generar los actos preparatorios y preventivos, aun como último recurso, ante la posibilidad que se agrave la situación existente, en virtud de la fluida comunicación aérea y terrestre que tiene especialmente nuestra provincia.

No se le debe ocultar la realidad a la población.

 Si para  prevenir a Mendoza y a los mendocinos, resulta   necesario como última opción, el  cierre de fronteras, el estado debe arbitrar los medios por medio del consenso y hacerlo.