Carta de despedida

Queridos amigos:

Una etapa llega a su fin. Por un decisión personal y familiar he renunciado a la banca de Diputado Provincial que vengo ejerciendo  desde diciembre de 2007.

Es una decisión personal en cuanto he considerado sano después de 20 años de representación política y gremial  ininterrumpida, darme una oportunidad –como ser humano- para reencontrarme conmigo mismo, mis creencias, mis valores y afectos màs profundos y recuperar la perspectiva del ciudadano comùn que en el desempeño de la funciòn pùblica muchas veces se pierde o se deforma.

Es también una decisión familiar, en cuanto a que ellas – mi esposa e hijas – serán también las principales beneficiarias de esta difícil decisión que he meditado en soledad durante mucho tiempo.

Tengo claro tambièn, que esta renuncia implica tambièn un alejamiento de una pasión: LA POLÍTICA, a la cual le he dedicado mis mejores esfuerzos, el tiempo dirá si este distanciamiento es definitivo o solamente provisorio, teniendo en cuenta que mi vocación por la “cosa pública” no se extinguirá automáticamente, aunque es probable también que halle otros cauces: EL TIEMPO DIRÁ.

Dejo atrás una gestiòn de la cual me siento y me sentiré orgulloso toda mi vida. Los resultados de esa gestión no me corresponde juzgarlos a mi, solamente a quienes representé: EL PUEBLO de mi San Rafael querido, del Sur provincial y de Mendoza en general.

Mi agradecimiento más sincero: a la Política que me dio la oportunidad de ejercer la función pública, a mis compañeros – que quizás momentáneamente decepcione -, a quienes siguieron mi gestión a través del Informe Semanal o de mi página web, a mis amigos, colaboradores, legisladores de todos los partidos, funcionarios de ambas gestiones que me tocó compartir, a los medios de comunicación – que difundieron desinteresadamente mi gestión – y a la ciudadanía toda, a la que he tratado servir con respeto y dignidad.

Deseo, por último, desearle a mi digna sucesora – compañera de tantas luchas – la Dra. Nélida Martínez,  la mejor de las suertes y la certeza que su capacidad y valores personales enaltecerán la banca que hoy dejo en sus manos.

Hasta siempre.