Cómo mapear el riesgo de inseguridad

Brasil avanza en tareas que permitan vincular a las nuevas tecnologías con la lucha contra la delincuencia. Aquí, un nuevo enfoque realizado desde la perspectiva de la salud y que ya está dando resultados.

Calcular y mapear el riesgo de homicidios en la ciudad de Sao Paulo por medio de un método geoestadístico que elimina la inestabilidad e imprecisión de los datos, fue el resultado del doctorado del investigador Eduardo Celso Camargo, del Instituto Nacional de Investigaciones Especiales, de Brasil.

Ante el impacto de la violencia en la salud de la población, el investigador buscó un método por el cual fuera posible mapear los riesgos de violencia, ya que su distribución en la ciudad es dispareja. De este modo, el método ayudaría en la implementación de medidas preventivas.

Para eso, Camargo reunió datos del Programa de Mejoramiento de la información sobre mortalidad (Proiam, por su sigla en portugués) en el municipio de Sao Paulo, y mapeo los riesgos de que acontecieran asesinatos en la ciudad. "Esa base de datos hace accesible la taza de homicidios, que es el número de homicidios divididos por la población.

El problema de ese dato es su inestabilidad. Por ejemplo, en una región con una pequeña población, uno o dos casos de homicidio pueden elevar notablemente la taza, mientras que e una región con alta concentración poblacional, ese número de casos no altera la taza".

Por medio de la geoestadística (más exactamente de la técnica kriging binominal, que calcula una superficie continua de riesgo asociado al evento estudiado) el investigador logró eliminar esa inestabilidad, lo que posibilita que la técnica sea usada para otros casos. "La idea es mapear eventos inusuales que tienen poca probabilidad de acontecer".

(Arriba, mapa del riesgo de homicidios en San Pablo)

A pesar de ese primer avance, el estudio indica que existen otras situaciones, en las cuales es necesario evaluar la probabilidad de que el evento estudiado exceda un determinado valor de corte, principalmente para efectos de planeación. Para resolver esta cuestión, Camargo utilizó procedimientos de simulación. La idea de la simulación es generar un conjunto grande de mapas de riesgo.

Al unir ambas técnicas, el método puede ser utilizado en cualquier localidad para medir cualquier tipo de evento inusual, como por ejemplo, mapear otros tipos de crímenes o incluso, calcular la incidencia de cáncer en un determinado territorio.

Aplicación

Según el investigador, el gran problema del método desarrollado es su aplicación. "La propuesta de estudio es académica. Para transformarla en una herramienta de vigilancia, es necesario hacerla operable, es decir, se requiere desarrollar un software con una interfase simple que pueda ser utilizada fácilmente".

La investigación fue publicada en los Cuadernos de Salud Pública del pasado mes de julio  y está disponible en el site Cielo, pero el experto aún no ha recibido ningún contacto de parte del área de Seguridad Pública interesada en implementar la investigación.

"Conocemos los problemas de infraestructura que enfrentan las estaciones brasileñas. Para volver aplicable el método, es necesario que la información llegue y sea transferida al sistema, generando así, el mapeo. Para eso, es necesario que haya interés".

Para Camargo, el método puede ser de gran utilidad para los órganos públicos de salud y seguridad, pero la incorporación de factores que expliquen las motivaciones de mayor incidencia de un determinado crimen en una región puede tornarlo aún más eficaz.

Variables como el índice de concentración de la renta, la tasa de evasión escolar, crecimiento poblacional, las tasas de desempleo entre los jóvenes, entre muchos otros, se volverían estimativos más precisos.

La policía necesita más precisión

Según el coordinador de análisis y planeación de la Secretaría de Seguridad Pública de Sao Paulo, Túlio Kahn, la herramienta desarrollada por el investigador del INPE es más útil para cuestiones estratégicas que operacionales. "La policía quiere saber números absolutos. En cuál calle está ocurriendo un determinado crimen", asegura.

De acuerdo con Kahn, la utilización de la tasa como dato de mareamiento es buena para indicar causalidad o tendencia. "Necesitamos de la información en el momento en que se produce para saber dónde ubicar nuestros efectivos", explica. Para eso, la policía paulista utiliza hoy el Registro Digital de Ocurrencia, RDO. Según el coordinador, la herramienta posibilita la identificación del punto exacto de la ocurrencia, lo que facilita la cuestión operacional. El sistema ya es utilizado en cerca de 60% de la red policial del estado.

Con los datos obtenidos por el RDO, Kahn explica que las compañías logran realizar su planeación semanalmente, los batallones quincenal y mensualmente y la Secretaría, trimestralmente.

Kahn también afirma que la Secretaría conocía el estudio y ya lo recomienda en casos de estudios que evalúen riesgos y trabajen con tasas. "Como ejercicio académico, el método es interesante para identificar correlaciones y causas, pero la policía necesita más que eso", concluye.

Primeros resultados

El análisis preliminar del estudio utilizó las tasas de homicidio agregadas a los 96 distritos de la ciudad de Sao Paulo. Los resultados apuntaron que la tasa media de homicidios por 100 mil habitantes decreció cerca de 27% en el periodo entre 2002 y 2004.

El mareamiento generado indicó que la región central y parte de las áreas periféricas al este, norte y sur fueron las áreas de riesgo de homicidio más significativas en la capital paulista en el periodo estudiado.

Partiendo de la región central de la ciudad, se observó la ocurrencia de un foco de homicidios, que reúnen principalmente a los distritos de Sé, Brás e inmediaciones. En 2002, la región tenía un riesgo medio de 128 muertos por cada 100 mil habitantes, cayendo a 116 muertes en 2003 y nuevamente subiendo para 124 en 2004.

De acuerdo con el estudio, los distritos de Jardim Paulista, Alto Pinheiros, Morumbi, Tatuapé y Perdices, que rodean el centro, son áreas de menor vulnerabilidad al crimen. Las regiones cuentan con mejor infraestructura y un nivel económico más elevado.

Continuando hacia la periferia, el riesgo aumenta gradualmente. En la Zona Norte, en 2002, los distritos de Cachoeirinha y Brasilandia, concentraban un gran número de homicidios. En 2004, el distrito de Peras también apareció con la misma situación.

En la Zona Sur, los distritos de Capão Redondo, Jardim Ângela, Jardim São Luís, Cidade Dutra, Parelheiros, Grajaú y Marsilac aparecieron en el mapeo como áreas de gran incidencia de homicidios.

Finalmente, en la Zona este, los distritos de São Miguel, Vila Curuçá, Lajeado, Guaianazes, Cidade Tiradentes e José Bonifácio, Parque do Carmo, Iguatemi, São Rafael y São Mateus presentaron altos índices de vulnerabilidad con relación a los homicidios.

* Este trabajo fue publicado con el título original de Nuevo método para mapear el riesgo de criminalidad en el portal brasileño Comunidad Segura.

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