La política de las mentiras

El justicialismo

Millones de personas, periódicamente, expresan su preferencia electoral en las urnas por este movimiento. Razón por la que elección tras elección, ganador o perdidoso, recicla su carácter de partido popular. El principal de la Argentina.

Lo paradójico es que los compromisos públicos inherentes al ideario doctrinario asumidos por  sus principales referentes, constituyen un catálogo de mentiras sistemáticas.

Algunas de ellas:

Menem

“Ahora quieren convencernos de que enajenando las empresas de gas, ferrocarriles, la petroquímica o la energía, permitiendo  que los grandes capitales internacionales se apropien de las ricas zonas mineras del país, todo marchará mejor. Aquellos que asuman la responsabilidad de avalar con su firma tamaña vergüenza, no quedaran exentos del juicio que la historia les tiene reservado”. Los Andes-7.2.1982

Bordón

Prometió 100.000 vivienda para la provincia. Transformadas en “soluciones habitacionales”, no cumplió ni una, ni otra cosa.

Lafalla

“Emse no será privatizada.  Y la  Caja de Jubilaciones no será transferida a la Nación”.

Kirchner

Prometio la “reformulacion de la relación Nación-Provincias con incorporación a la masa coparticipable de todos los impuestos tales como: retenciones a las exportaciones, impuestos a los débitos y créditos bancarios”. Mendoza-2002

Jaque, gobernador de Mendoza

“Disminuiremos un 30% los delitos en seis meses”.

Hemos recordado solo algunas cuestiones en relación a temas claves. Podríamos hacer referencia a miles de ejemplos por el estilo. También en lo municipal. Que no indican errores publicitarios. Sino un método: el de la mentira.

Con el que vienen engañando a la ciudadanía desde siempre.

Método al que invariablemente acompaña la concentración  y extranjerización de la riqueza y el correlativo aumento de la pobreza. Con la que también hacen política. Clientelismo y corrupción mediante.

Fruto de la falta de resultados y del desgaste político, pierden elecciones: Isabel, Menem, equipo de los mendocinos, etc.

Pero los problemas fundamentales quedan sin resolver. Aunque agravados.

El radicalismo

Sucedidos por los radicales, que reaparecen reciclados periódicamente,  prometiendo mas y mejor, nada indica resultados con cambios fundamentales que favorezcan a la gente.

Solo recordar el final de los períodos Alfonsín, De la Rúa, nos exime de mayores comentarios.
Aquello de que “con democracia se come, se cura y se educa” es contundente al respecto.
Huidas adelantadas o en helicóptero, constituyen la expresión de fracasos mas o menos parecidos al de los justicialistas.

Por las mismas razones. Aunque con otro ropaje.

Los demócratas

También aparecen como opositores.

En verdad, las Cámaras y los Concejos no registran en sus prácticas, expresiones de oposición real.

Más allá de algún escarceo puntual, en las grandes cuestiones, los tres partidos coinciden.
Por ello terminó siendo Ministro del  Justicialismo un conservador. Previo acuerdo de cúpulas, que no se limitó a la seguridad. Por ello también otrora la coincidencia de todos  alrededor de Cavallo Ministro de Menem. Con solicitadas locales costosas, que decían entre otras cuestiones; “nos subimos al Cavallo del Comisario”. Al que también apoyaron  los radicales del pago.

Mas o menos las mismas políticas y métodos similares, son la causa del hartazgo de la ciudadanía y el pueblo.

El sistema, cambia periódicamente los personajes. (Algunos increíblemente se mantienen. Otros desaparecen durante un lapso, pero con el tiempo aparecen reciclados). Pero mantiene  en lo esencial, las orientaciones en lo que a política económica-social respecta. Hay cosas que nunca cambian.

Lo supuestamente alternativo

Han aparecido proyectos que pretendieron terminar con este estado de cosas y con el status-quo.

Al poco andar, mimetizados o desarticulados,  desaparecen. Terminan siendo en la práctica, igual o peor que lo viejo conocido.

El remanido eslogan, otra forma de hacer política, también resulto un cuento.

El autoritario Chacho Alvarez terminó siendo conmilitón de Cavallo y funcionario de Kirchner.

FISCAL, en el que  mas de 100.000 ciudadanos mendocinos creímos, desapareció extinguiéndose por etapas. Y desde adentro.

Se impone cambiar

Pero la experiencia hecha, no se puede tirar en saco roto.

Visto está, los tres partidos mayoritarios son mas o menos la misma historia.

El que gana obtiene los mejores posicionamientos en los estamentos del gobierno. Tanto en lo administrativo como en lo legislativo. Pero los que pierden,   participan  igual de la
distribución de privilegios y prebendas.

Por  eso nunca cambia nada.

Se impone construir un autentica alternativa al modelo economico-social que la dictadura instauró  en el 76.

Desde una perspectiva plural. Con justicialistas, radicales, demócratas, independientes y gente de izquierda.

Pero con un ideario que haga de la justicia social, la república, el federalismo y la decencia en el manejo de la cosa publica, un apostolado.

En el que nada tiene que hacer lo viejo conocido.

Ni los Cobos, ni los Fayad, ni los Bordón, ni los Gabrielli,

ni los Lafalla. Para citar solo algunos. Ni la “izquierda” cómplice de la Alianza y Kirchner.
Y no se trata de una ponderación personal.

Se trata de una convicción política.

De lo contrario, todo seguirá igual de otra manera.

Y lo único que cambiará, (como sucede desde el 83 a la fecha) será el volumen de los bolsillos de algunos políticos.

Con el despreciable remedo de empobrecimiento creciente.

Y de potencial debilidad del sistema democrático.