Favaloro, Pontaquarto y Raquel Blas

Ha tomado estado público un cruce de palabras entre la dirigente sindical Raquel Blas y varios políticos.

Como ciudadano me dirijo a ellos. Particularmente a los de la provincia de Mendoza y sus legisladores.

Han transcurrido ocho años del  “que se vayan todos”. Hasta ahora, lo único que hicieron fue reciclarse y muchos hasta banelquizarse a la vista del pueblo.

No les importa UN CARAJO que gracias a sus votos y obsecuencia no produzcamos mas trigo, soja (que Cristina llamara yuyo), vacunos, leche, etc.

El año próximo, falta muy poco, Argentina tendrá que importar trigo y carne. ¡Parece increíble que la industria esté semiparalizada y que hayan millones de pobres e indigentes!

El tema es MUY COMPLEJO. Ustedes saben muy bien que estamos fundidos. Que el país esta fundido. Por más discursos que hagan.

Mendoza no es una excepción. El nuevo endeudamiento lo acredita.

En nuestra maravillosa Argentina por decir cosas similares a las de Raquel Blas sobre Senadores de la Nación, (el caso de la Banelco) el único que está preso es Pontaquarto, el denunciante.

No le presten importancia a una sindicalista, que por encima de ello es mujer. Pero tiene una garra que les falta a varios para defender a Mendoza.

Simplemente les remito parte de la editorial del diario “Los Andes” del  23 de noviembre de 2009, por si no la leyeron. ( justo al otro día que Raquel Blas les cantó las cuatro frescas en cuestión).

Señala la editorial: “Por otra parte, de acuerdo con Transparency Internacional, que mide los índices de corrupción, Chile y Brasil comparten el puesto 23, la Argentina el lugar 109.”

“Una investigación sobre el Índice de democracia, que mide la calidad del proceso electoral, el pluralismo y el crecimiento del gobierno, establece que Uruguay está 23, Chile 32, Brasil 41 y la Argentina 56.”

“Más grave aún, el estudio de Confianza pública en los políticos, del Foro Económico Mundial, que mide la credibilidad de los mismos, ubica a la Argentina en el último lugar sobre 133 países considerados”.

Si al lector le interesa conocer la nota completa, les remito el link pertinente
https://www.losandes.com.ar/notas/2009/11/23/editorial-458349.asp

Dijeran los abogados: a las pruebas me remito.

En cuanto a los epítetos  que habría vertido sobre Raquel Blas el senador radical Walter Sáenz, de ser ciertos, no hacen más que demostrar la calidad y tolerancia de los políticos que nos gobiernan. Parecida a la educación de nuestro querido Diego Maradona y concordante con quien se duda que sea abogada sobre todo desde que describió a la formula química del agua como hache dos cero.

Si fueran otros tiempos, por mucho menos a lo de Sáenz, algún caballero lo hubiera retado a duelo por ofender a una mujer, a una señora, sólo por el hecho de poner en duda las razones que llevaron a varios legisladores a cambiar la posición que antes habían sostenido.

Si tenemos en cuenta lo que sucedió cuando en Mendoza se trató la Ley de Transportes (que hubieron denuncias penales que quedaron en nada); los casos de Borocotó, Latorre, Escudero, los legisladores de Tierra del Fuego, y otros, muchos ciudadanos tenemos el derecho de creer que algún motivo los hace cambiar de opinión.

Queda la sospecha de cuál y  porque les vuelve tan frágil sus memorias. Entonces hay que agraviar a quien duda respecto de lo que afirmaban antes y lo que votaron después.

Los organismos internacionales que miden la corrupción nos colocan entre los países africanos y afirman que estamos últimos en el mundo en confianza en los políticos. ¿Por qué lo hacen? ¿Nos tienen bronca o sospechan de nuestros funcionarios y políticos?

¿Algún legislador se animó a decirle a Transparency Internacional o al Foro Económico Mundial lo que le dicen a Raquel Blas? ¿O invitó a tan calificadas instituciones a presentarse a la justicia?

El problema es que los ciudadanos no les creemos, dudamos sobre sus cualidades. Lo hacemos avalados por opiniones internacionales prestigiosas y desinteresadas.

Si a ello le sumamos las designaciones de funcionarios que no reúnen condiciones de idoneidad; otros que prometen y no cumplen; a los que vemos cambiar de casas y autos; y otras cosillas más, lamentablemente, nos hacen dudar.

No de todos, porque seguro que existen algunas honrosas excepciones.

El resultado final es que cada día gastan más dinero que no les pertenece. Endeudan Mendoza. Y nosotros pagamos.

Y se enojan y agravian si alguien les dice algo. Ese es el concepto que tienen de democracia.

Llevo 30 años recordándoles el  encendido discurso que les hacía a sus opositores políticos, hace 119 años, precisamente el 13 de abril de 1890,  el excelso periodista, educador y político argentino Juan Manuel De Estrada: “Veo bandas rapaces, movidas por la codicia, la más vil de todas las pasiones, enseñorearse del país, dilapidar sus finanzas, robar, pervertir su administración, chupar su sustancia y pavonearse insolentemente en las más cínicas ostentaciones del Fausto : comprarlo todo. Basta comprarse los unos a los otros a la luz del día, sin ninguna vergüenza .... veo más, veo un pueblo indolente y dormido que abdica de sus derechos, olvida de sus tradiciones , sus deberes y su porvenir, lo que debe a la honra de sus progenitores y al bien de la posteridad, a su estirpe, a su familia, a sí mismo y a Dios .... veo más, veo como se atropellan en las bolsas, pululan en los teatros, bullen en los paseos,  en los regocijos y en los juegos, pero han olvidado la senda del bien y van a todas partes menos donde van los pueblos animosos, cuyas instituciones amenazan derrumbarse carcomidas por la concupiscencia arriba y abajo .... eso es la decadencia.... eso es la muerte."

Brillante, como si lo hubiera manifestado anoche mismo . Es lo mismo señores/as que les dijo Raquel Blas con otras palabras.

Chupar su sustancia y pavonearse en las más cínicas ostentaciones del Fausto, bien puede concordar, al decir de Luis Juez, con que “fueron a la India a pesar elefantes”. No sé, digo… porque tenemos problemas gravísimos en los hospitales, en las escuelas, con la indigencia, la inseguridad subsecuente, etc. etc.

Señores/as legisladores/as: no escuché a ninguno de ustedes rememorar, y mucho menos recapacitar, sobre lo que ocurrió en la fría mañana  del 29 de julio hace 9 años en Dardo Rocha 2965 de Capital Federal. Se inmoló un grande de la historia de la ciencia del mundo para enrostrarles la miseria en la que estamos inmersos: el doctor Rene Favaloro. Pero si los he visto salir como avispas a contestarles a Tinelli, la Gimenez y la Legrand, simplemente porque reclaman seguridad.

Señores: con todo respeto les manifiesto que se dejen de joder. Dedíquense a gobernar para que Mendoza y el país esté cada día mejor, y no peor, gracias a sus patrióticos servicios.

Si no, que Dios y la Patria se los demande. Original expresión que significa: ni Dios, ni la Patria, ni nadie les demanda nada. Hagan lo que hagan y digan lo que digan.

Se han hecho la fama, ahora échense a dormir. Total, un poco más que lo hagan nadie se dará cuenta.-