En el predio del Club YPF (Ing. Huergo y Güemes de Godoy Cruz) tiene su sede el Instituto de Educación Física “Jorge Coll” y también la Escuela de Guías de Alta Montaña “Cnel. Ugarte”. También allí un reducido grupo de mujeres (que trabajan en estas instituciones) se hacen cargo de una tarea solidaria, pequeña pero… que deja en claro que las personas podemos ser de diferentes categorías como Seres Humanos. La tarea a que nos referimos es la de hacerse cargo transitoriamente (cuidándolos, alimentándolos, curándolos, etc., mientras les buscan hogar) de los muchos perros que abandonan dentro del predio del club ¡algunos socios! El mismísimo Intendente del club, Sr. PEREA, admite haber visto personalmente cómo “personas”.
inescrupulosas y mezquinas (¡qué mal ejemplo para sus hijos!, esperamos que estos chicos no sean testigos de estos actos cobardes) bajan cachorros de sus autos y luego “los olvidan” allí.
Hasta acá venimos más o menos bien, pero resulta que el Intendente Sr. PEREA ha recibido (“de arriba” parece) la orden de que esos perros deben abandonar el predio por las buenas o por las malas. Y esto quiere decir que si no “se van ya”, serán envenenados o drásticamente desaparecidos. “Desaparecidos” ¿les recuerda algo este concepto?. Parece que desde arriba o desde abajo no saben que existe una ley (la Ley Sarmiento) que protege a los animales. Pero en estos tiempos de cuasi anarquía a ¿quién le importa cagarse en una ley más? Y sobre todo si se trata de una que protege animalitos que el único mal que han hecho es nacer en el seno de una familia de cobardes “abandonadores” de indefensos.
Y para que no queden dudas que la orden de “desaparecer” a los pobres perritos abandonados, es SERIA, hace unos día los perros fueron “emboscados, raptados y tirados a la calle lejos del club, por ejecutores de la orden suprema.
Las mujeres protectoras preguntaron dónde los habían tirado para buscarlos, ninguno de los “hombres” consultados dio respuestas ¿callaron por miedo a represalias o por propia cobardía natural?. Igual las mujeres salieron a buscar. Y los encontraron a todos (alguno ya estaba destrozado por los autos)y los llevaron a sus domicilios.
Las autoridades del Club YPF no quieren perros en el predio, pueden pensar que son peligrosos para los socios y este es un razonamiento válido. También deben pensar que varios de sus socios, aquellos que abandonan cobardemente perros, tampoco deberían entrar al club. Pues no llegan a ser humanos, son solamente humanoides peligrosos para los seres indefensos y ejmplos deplorables para sus hijos. Mal futuro nos espera con gente como esta.
¡Gracias que existen algunos Seres Humanos que respetan y protegen la vida, también la de un perrito abandonado!
Firmado: amigos de los animales (alumnos y profesores de la Escuela de Guías de Montaña e Instituto de Educación Físca)