Existe una banalización conservadora y otra banalización progresista ambas consideran a la niñez y adolescencia como sujeta al paternalismo y como objetos mas que sujetos de derechos.
Consideran a los niños y adolescentes incapaces y que en virtud de su incapacidad pueden ser tratados en forma discrecional sin que exista consideración tampoco de sus responsabilidades.
Hablan de un modelo tutelar y hablan de protección por parte de los adultos si se trata de niños y protección por parte del estado si se trata de menores.
En nombre del amor y de la compasión se cometen a diario más perjuicios en contra de la infancia y la adolescencia que en nombre de la represión.
“Para la banalización conservadora el manejo discrecional de la cuestión de la infancia es una cuestión de fondo, desde esta perspectiva el concepto de responsabilidad penal de los adolescentes no solo carece de sentido sino que además resulta una amenaza potencial para la eficiencia de las respuestas”. (*)
En la provincia de Mendoza se produce una conmoción social a partir del asesinato de Juan Manuel Olmo quien fue impactado por una piedra al conducir su vehículo por tres niños que estaban aburridos y empezaron a tirarle piedras a los autos.
Ante ello el diputado Cassia propone “toque de queda” con respecto a los menores es decir que en la franja horaria de entre las 20 hs. Hasta las 6 de la mañana los niños no pueden salir sin ir acompañados por sus padres.
Mas allá de la palmaria inconstitucionalidad de esta medida (que solo podría tomar el congreso nacional y reforma de la constitución mediante) debemos decir que esta medida también es totalmente ineficaz.
El gobernador Jaque hace poco tiempo sorprendió a todos con su propuesta de castrar a los violadores, ahora Cassia sorprende con su propuesta de “toque de queda”, pero no vamos a discutir estas propuestas desde la inconstitucionalidad o irrealizabilidad de las mismas sino planteando su ineficacia.
Ineficacia
Si la castración de los violadores o el encierro de los niños fueran medidas que vienen a solucionar problemáticas graves como son los ataques sexuales o los delitos cometidos por menores bienvenidas sean, pero aquí demostraremos que se trata de “engaña pichangas”.
En efecto, todos saben que la castración solo puede imponerla el congreso nacional y que nada puede hacer el gobernador de Mendoza, todos saben que los niños no pueden ser encarcelados ni privados de transitar en determinados horarios por que corresponde al congreso nacional una medida de este tipo.
Pero en ambos casos se recurre al discurso fácil, al discurso simplista, al discurso que consigue el efecto político, es decir que le puede servir al gobernador o al diputado para ser reelectos o electos en otros cargos pero que no resuelven el problema de fondo.
Ausencia del Estado
¿Dónde esta el Estado cuando los niños no tienen con que alimentarse? ¿Dónde esta el estado cuando los niños no tienen documento?¿Dónde esta el estado cuando los niños no asisten a la escuela?
¿Qué hace el diputado Cassia y el Gobernador Jaque para que los niños asistan en doble turno a la primaria?
¿Qué hace el diputado y el gobernador para que la escuela retenga y no expulse niños y adolescentes?
¿Cuál es el grado de retención de adolescentes en la escuela secundaria?
¿ Se reciben de bachiller el 100 % de nuestros adolescentes?
¿Qué hace la dirección general de escuelas para que la secundaria aumente su grado de retención y su capacidad para que todos nuestros jóvenes culminen la escuela media?
¿Qué planes tiene el gobierno para desterrar la desnutrición infantil?
¿Debemos decir que solo Abel Albino se preocupa por nuestros niños desnutridos en Mendoza y por supuesto sin los recursos y herramientas con las que cuenta el Estado y asumiendo una responsabilidad que corresponde a todos?
Si un niño no se alimenta en los primeros 5 años de vida tendrá problemas de aprendizaje toda la vida, es decir que le costará al estado mil veces mas que lo que le hubiera costado ayudar a combatir la desnutrición y pobreza infantil.
¿Acaso esta sociedad cree que la represión y la violencia son los caminos para resolver problemas de violencia y desintegración social?
¿Creemos que encerrando un niño o un adolescente vamos a resolver el problema?
¿Realmente creemos en este discurso simplista?
(*) Garcia Mendez Emilio. En Justicia y Derechos del Niño, Número 3. Unicef. Pág. 99