El problema son los modos y no los medios…

Estamos atravesando días que ponen al Congreso de la Nación en el centro de la escena. Esta situación, que nos trae a la memoria aquella “histórica” sesión del 17 de julio de 2008 en la que se quebró la alianza gobernante “Cristina, Cobos y vos” por el voto no positivo del Vicepresidente de la Nación, tiene que alegrarnos.

Tiene que alegrarnos no porque se haya quebrado un acuerdo partidario, ya que no es institucionalmente sano que no se admita el disenso dentro de una coalición gobernante, sino que tiene que alegrarnos porque los argentinos empezamos a darnos cuenta de que el Congreso de la Nación es necesario e importante para la vida de la República.

Hoy este debate de la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual moviliza a parte de la ciudadanía a favor o en contra de algo, ese algo que se llama proyecto de ley y que se tramita en el Congreso.

Esta oportunidad pone en evidencia que, independientemente del contenido de un proyecto de ley, el Congreso de la Nación es el ámbito de discusión por excelencia de las políticas estructurales de la sociedad. ¿Somos conscientes de eso?

Sobre la nueva Ley de Medios, habrá voces a favor, habrá voces en contra. Que hay monopolios, los hay. Que el Estado tiende a acumular más poder del que es sano, también es cierto. Quién dice la verdad y quién no, es difícil saberlo.

Yo creo que el problema con este Proyecto de Ley viene por otro lado. ¿Es acaso que el Senado se apresta a aprobar un proyecto muy discutido? ¿O más bien, es que el Senado se apresta a aprobar un proyecto NO discutido?

Cada dos años votamos. Tenemos diez diputados y seis senadores. Son nuestros representantes. ¿Los conocemos?

Si como representados no exigimos el cumplimiento de un mandato popular, simplemente porque no conocemos a quienes hemos elegido para cumplir tal representación, no podemos pretender que las políticas adoptadas por ellos redunden en un beneficio para la sociedad.

Tan habituados a ser gobernados por “necesidad y urgencia”, no estamos acostumbrados a exigir y a dar debate sobre temas que influyen en nuestra vida diaria. Y ese es un problema para los ciudadanos y una facilidad para los políticos.

Es posible que el sábado en la madrugara tengamos una nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Si es buena o mala… tal vez sea secundario.

Lo principal es saber si estamos siendo gobernados del modo que queremos y merecemos. Si la falta de diálogo es lo que elegimos. Si la no existencia de ámbitos de discusión es la forma en la que vamos a integrar un Estado federal.

Los problemas de la Argentina son los modos y no los medios.