De regreso a mi país. Esta es la resumida historia que describe una serie de hechos y sentimientos vividos al tocar suelo argentino.
En esta ocasión la historia es la siguiente:
Hoy hablé por teléfono con mi esposa que acababa de llegar de regreso a Argentina junto con mi hijo de dos años y lo primero que me dijo fue: El viaje fue agotador pero estuvo muy bien y no tuvimos ningún problema hasta que lleguemos a Ezeiza, te juro que me dieron ganas de volverme a ir…. Esas fueron sus tristes primeras palabras.
Entre sus anécdotas comenzó contándome que ya el avión aterrizado y enfrentado a la puerta de desembarque listos para bajar, desde el aeropuerto informaron que se habían dado cuenta que la manga para el descenso de los pasajeros no era la adecuada para ese avión, por lo que los pasajeros tuvieron que volverse a sentar abrochar sus cinturones para ir a otra puerta de desembarque donde pudo bajar 40 minutos mas tarde.
Una vez llegados a cinta que transporta las valijas, si bien mi esposa e hijo ambos argentinos, estaban rodeados de gente en su mayoría argentinos, ante la ignorancia de nuestros compatriotas apurados por retirar sus maletas, fue un joven americano quien se ofreció a ayudarla al verla que con el carrito y los bolsos y mi hijo de dos años no podía sola. Si, dije bien, la solidaridad provino de un joven de la nacionalidad de la que muchos de nosotros criticamos. Inclusive se quedo a esperar que ella tuviera todas sus pertenencias para acompañarlos hasta la puerta.
Como ciudadanos del interior que somos, y por supuesto cualquier excusa sirve que complicar la situación, se dirigió hacia Aeroparque para poder tomar el avión que la llevaría hasta nuestra provincia. Cabe recordar que son pocos los vuelos de nuestra querida aerolínea nacional que salen desde Ezeiza hacia el interior del país, y estos vuelos están reservados para aquellos que tiene conexión internacional con la mismísima aerolínea. El problema es que nuestra es que nuestra aerolíneas argentinas no tiene vuelos a todos los destinos del mundo por lo que la mayoría de las veces los argentinos que no somos de la “capi” tenemos que pensar de manera obligatoria en un traslado terrestre entre aeropuertos sin mencionar todo los que eso implica.
Una vez en el congestionadísimo Aeroparque, al momento del check in, de muy mala manera con mucha soberbia y sin ninguna intención de resolver el problema, personal de nuestra histórica Aerolínea Argentina le exige a mi esposa el pago de sobrepeso, claro, el equipaje de los vuelos de cabotaje tienen un limite de peso bastante inferior a los vuelos internacionales y poco importa si estas volviendo a tu país después de varios meses de estar afuera, y bien, los que somos del interior, nos toca pagar.
Cabe resaltar que la calidad de la atención recibida en esta oportunidad por parte del personal de la compañía en Aeroparque no contradice en absoluto lo que es hoy por hoy nuestra aerolínea nacional.
Ya a la hora del embarque subir a un avión como corresponde por una manga es una suerte que solo pocos tienen. Ni hablar de salir a horario, pero eso ya no es una preocupación, eso parte de nuestra cultura.
De esta manera, mi esposa e hijo fueron transportados en los buses hasta el pie del avión para subir por las escaleras. En la odisea de la escalinata al avión, con mi hijo en un brazo y la pesada maleta en el otro, y a la espera de algún alma generosa de los que la pasaban por su lado empujándola hacia un costado de las escaleras por subir de prisa, pasaron varios minutos hasta que una pareja por supuesto, extranjeros, se ofrecieron a ayudarla hasta ingresar al avión.
¡Bienvenidos a Argentina, un gran país que tiene todo, inclusive a nosotros los argentinos!
¡No nos quejemos, tenemos lo que hemos sabido conseguir, gracias a nosotros mismos!
Por diferentes motivos, he tenido la suerte de viajar y vivir en diferentes países, lo que a lo largo de estos años creo que he podido encontrar algunas diferencias que caracteriza nuestra sociedad.
Sin ser un sabio en el tema, me atrevo a atribuir a la mayoría de los problemas que nos identifican a la falta de evolución como individuos generada por la deficiencia en nuestra educación a lo largo de décadas.
La falta de trabajo, la salud, nuestra pobre educación y por supuesto la inseguridad entre otros, probablemente sean los temas que más afectan nuestra calidad de vida, y para redondear este panorama, todos estos temas y muchos mas están manejados por nuestros flamantes políticos, que por supuesto, ellos también son Argentinos.
Entonces, ¿que podemos esperar?
Si queremos un cambio, quizás deberíamos empezar por nosotros mismos…