Brasil y el desafío de Belindia

"En nuestros días Brasil sigue siendo uno de los países donde la distribución del ingreso y la riqueza es de las más desiguales del mundo".

Hace treinta años, Edmar Bacha utilizó un ingenioso juego de palabras para definir la realidad de Brasil. Creó el nombre de Belindia, una combinación que incluye a Bélgica y la India. Con esto, Bacha decía que en su país una minoría vivía como los belgas y la mayoría vivía en la pobreza que castigaba a la India en esa época.

En nuestros días Brasil sigue siendo uno de los países donde la distribución del ingreso y la riqueza es de las más desiguales del mundo. Este gigante descomunal, fue colonizado por Portugal, pero quien primero llegó a sus costas fue el español Vicente Yañez Pinzón, quien tocó tierra en lo que hoy es Recife. Luego, descubría la desembocadura más prodigiosa del mundo: la del Amazonas en el Atlántico.

Pero de acuerdo al Tratado de Tordecillas, el nuevo territorio fue adjudicado a Portugal y en abril del 1500 el navegante portugués Pedro Alvarez Cabral llegó a las costas brasileñas.

La colonización comienza con una decisión del rey Juan III y una expedición de Martim Alfonso de Souza, que en 1530 establece plantaciones de azúcar y explotaciones forestales en el nordeste. También instauró un gobierno central, cuya capital se estableció en Salvador de Bahía. De aquella época datan los Bandeirantes, aventureros que se internaban en la selva en busca de oro.

En 1555, la Bahía de Guanabara, donde actualmente se encuentra Río de Janeiro, es ocupada por una expedición francesa, que poco después fue expulsada por las fuerzas de Portugal. En 1568 el gobernador Correa de Saa oficializa el tráfico de esclavos negros y sólo en Pernambuco se registró la entrada de 10 mil de ellos. Cuando España y Portugal unifican sus coronas bajo Felipe II, Brasil comienza a sufrir ataques de los Países Bajos, particularmente de Holanda. En 1640 se rompe la unidad de Portugal y España y Brasil se convierte en un virreinato controlado totalmente por los portugueses.

Río de Janeiro se convierte en la capital del país en 1763 hasta 1960, cuando el gobierno se traslada a Brasilia. También pierde luego su hegemonía económica a manos de Sao Paulo.

Las guerras napoleónicas iban a influir decisivamente en el futuro de Brasil. Cuando Napoleón cruzó la frontera hispano portuguesa el príncipe Juan, regente de Portugal y Cortes embarcó con destino a Brasil. En 1816, el príncipe Juan es coronado rey de Portugal y nombra a su hijo, Dom Pedro, regente de Brasil, que toma la categoría de virreinato. Las reformas emprendidas en Brasil hacen que las Cortes portuguesas devuelvan al país su categoría de colonia.

Pero Dom Pedro se negó a dejar el país y proclamó la independencia de Brasil en 1822. Ese mismo año fue designado emperador por el voto de Alta Cámara de la Asamblea Constituyente. Su actitud dictatorial provocó cada vez más oposición y en 1831 abdicó a favor de Pedro II, su heredero de 5 años.

En 1840, el Parlamento proclamó la mayoría de edad de Pedro II quien tomó la conducción del Estado. Uno de los monarcas más competentes de la época, durante medio siglo hizo que Brasil tuviera un excepcional crecimiento económico y demográfico. En 1899 una revuelta militar dirigida por el general Fonseca obliga a Dom Pedro a abdicar. El general victorioso encabeza un gobierno provisional y en febrero de 1891 se promulga la Constitución, inspirada en la de Estados Unidos, que instaura una república federal, llamada los Estados Unidos de Brasil.

La caída de los precios del café y el caucho provocó una grave crisis social que desembocó en una revuelta en Sao Paulo, sofocada por el ejército tras seis meses de disturbios. En 1930, Julio Prestes fue declarado vencedor ante Getulio Vargas, un nacionalista que contaba con el apoyo de la mayoría del Ejército. En octubre de 1930, Vargas lanza un golpe de Estado y tras tres semanas de combates es designado presidente con plenos poderes. En 1934 se promulga una nueva Constitución que incluye el voto femenino y la seguridad social para los trabajadores. El 17 de julio de 1934 Vargas es elegido oficialmente presidente.

Se enfrenta violentamente con fuerzas de izquierda, instaura la ley marcial y gobierna por decreto. Se produce la detención masiva de opositores al gobierno. En 1937 disuelve el Congreso y reorganiza el gobierno con el modelo totalitario de Italia y Alemania, prohibe los partidos políticos y ordena la censura de prensa. En octubre de 1945, un golpe de Estado obliga a Vargas a renunciar. Volvería a la presidencia en enero de 1951, cuando ganó las elecciones al frente de una coalición de partidos. Sus medidas de ajuste no impidieron el crecimiento de la inflación y después de una crisis el Ejército pidió su renuncia. Vargas entregó el poder al vicepresidente Joao Cafe Filho y se suicidó unas horas mas tarde.

En 1956, el desarrollista Juscelino Kubitschek, apoyado por simpatizantes de Vargas y comunistas gana la elección presidencial. Lanza un plan quinquenal de desarrollo económico y en esa época se aprueba la construcción de Brasilia, la nueva Capital. Un ex gobernador de Sao Paulo, Janio da Silva Quadros es elegido presidente en 1961. Emprende una política de saneamiento económico y luego renuncia sin mayores explicaciones. Su vicepresidente, Joao Goulart, asume el gobierno y en 1964 es derrocado por un golpe militar. Comienza una larga dictadura que terminaria recién en 1985, cuando es elegido presidente Tancredo Neves, quien muere antes de asumir. El vicepresidente, Jose Sarney, encabeza la transición de Brasil a la democracia, con un programa de austeridad y una nueva moneda: el cruzado.

En 1989 es elegido Fernando Collor de Mello, cuyas medidas para combatir la inflación provocaron una grave recesión. En jaque por denuncias de corrrupción y enjuiciado en el Congreso, renuncia en diciembre de 1992. Itamar Franco, su vicepresidente se hace cargo del gobierno.

A fines de 1994, es elegido presidente Fernando Henrique Cardoso, reelegido en 1998. Continuó su programa de austeridad y adoptó un plan propuesto por el Fondo Monetario Internacional, que provocó un aumento en el desempleo y sacudió a la economía del Brasil y sus socios del Mercosur. Un préstamo del FMI y algunos países desarrollados por $47 mil millones sacaron a Brasil de la crisis.

En el 2002, el líder sindical y fundador del Partido de los Trabajadores, Luis Inacio Lula da Silva, llega a la presidencia de Brasil. Contra todos los pronósticos, conduce con extrema prudencia la economía y es reelegido en el 2006. Reduce la pobreza y desarrolla planes de integración social, pero numerosos escándalos de corrupción empañan a su gobierno. La pobreza, enclavada en las favelas de las grandes ciudades, es infiltrada por el narcotráfico y la violencia se torna cada vez más incontrolable.

Exportador de aviones de alta tecnología, Brasil tiene a miles de personas viviendo de la caza y la pesca. La integración social y territorial sigue siendo una prioridad impostergable. Este país, que ha mostrado extraordinarios niveles de creatividad en la literatura, la música, la ciencia y el deporte, deberá ser todavía más creativo para superar el desafío, que sigue vigente, de dejar de ser Belindia.