Cuando me enteré que un represor de la dictadura va a tomar el cargo de jefe de seguridad no pude menos que sentirme abusado. Yo viví los últimos dieciocho años en Europa y el año pasado decicí repatriarme para volver a vivir en mi querida Mendoza con mi familia.
Estando lejos seguí con atención el desenvolvimiento de la justicia y derechos humanos con respecto a los terribles homicidios, torturas, violaciones, robos de bebés y etcéteras que la dictadura del Plan Cóndor realizó.
No puedo creer que un jefe de seguridad vaya a ser uno de los responsables de las aberraciones sucedidas en el pasado, posiblemente un torturador, violador, etcétera (me parece saber qué piensa esta gente para la represión inescrupulosa, Aguinaga & CIA).
Esto parece un mundo del revés, algo surreal, infernal. No puedo creer que las autoridades nuevas lo hayan justificado con tal inmundo descaro. No puedo creer que el gobernador hable de tal manera, parangonando esta situación con una bíblica y digo, yo estoy libre de pecado (de represión ilegal), pero parece por sus dichos que él no lo está. (me parece sentir que el gobernador dice: “todos tenemos un muerto en el ropero”).
Me repugna y desalienta la mera concepción de tener una autoridad al frente de un organismo, simplemente porque participó en la destrucción del país y el quebranto de la dignidad de sus habitantes.
Como a Astiz, quien violaba monjitas y después firmó la rendición de Malvinas vestido de blanco cuando ya no quedaban verdaderos soldados (conscriptos) y los ingleses se le acercaron. Un total cobarde y demente.
Tal vez esos individuos tengan capacidades represivas para frenar la delincuencia acá, pero no pueden poner al frente a un delincuente impune. Deben heber otras personas idóneas y limpias, con inteligencia, con honor, con visión civilizada que haga respetar la ley sin aplicar métodos brutales, ilegales y retrógrados, porque que al final dan ese mismo ejemplo.
El ejemplo para esta sociedad confundida debe ser claro, brillante, sublime, que no deje dudas acerca de la forma en que nuestro amado país tendrá en el futuro.
Lo siento mucho, pero esos que pertenecieron a esos grupos de genocidas deben ser juzgados y cumplir condena en la cárcel común.
Yo he hablado con un policía y otra gente que dice que en realidad es la misma policía que “libera zonas” (estoy seguro que ustedes ya escucharon esa palabra acá) con el propósito político de impacientar a la gente común para vencer al gobierno nacional actual que para ellos es “zurdo” y poner en el poder a sus canallas de nuevo.
Crean zonas liberadas (se hacen los ciegos ante un crimen), justifican aún a toda voz la tortura, la violación, el rapto, el homicidio, es decir, fabrican un futuro sin ética ni moral ni coraje para enfrentar los males que vienen de afuera. Ojalá no nos estemos hundiendo en las tinieblas otra vez. Para finalizar sepan que poseo pasaporte italiano aparte del argentino.
Un represor a cargo de la seguridad
Este lector, que volvió a Mendoza luego de 18 años en Europa, analiza la situación del área de Seguridad de la provincia, en manos de Carlos Rico, ex comisario e integrante del grupo de tareas GE '78 durante la última dictadura militar. Dice Toscano: "me repugna y desalienta la mera concepción de tener una autoridad al frente de un organismo, simplemente porque participó en la destrucción del país y el quebranto de la dignidad de sus habitantes".