Deporte social implica inversión en seguridad social

"La educación para el tiempo libre. Una educación para ser protagonistas de su propia historia. Que se hagan cargo de su realidad, y que puedan transformar sus carencias en grandes mercancías de esperanza. Esa debe ser, entre otras acciones políticas concretas, la función del Estado desde políticas deportivas y recreativas sociales".

El 7 de noviembre se realizó en la Dirección General de Deportes, Recreación y Turismo de la Universidad Nacional de Cuyo, la tercera edición del “Cebando Sueños 2007”, en el que participaron 14 CEBAs, que son centros de educación básica para adultos dependientes de la DGE.

Ese día participaron alrededor de 400 chicos entre mujeres y hombres. Y todo gracias a la organización del CEBA del Barrio Flores Sur, con los profesores Carlos y Guille, y su directora. Hicieron las veces de locales en el predio de deportes donde desde hace unos años todos los miércoles practican y juegan como espacio de la materia Educación Física de la escuela.

Fútbol masculino y femenino, voley, mates, juegos, cumbias, jugos, choris… y pelos largos, el “que cobras, che culea!!!”. Desde las 9 de la mañana a las 3 de la tarde, y con la colaboración de alumnos del Instituto de Educación Física, se armó la movida…

Aquí empiezo a imaginarme muchos espacios de recreación y juegos barriales para que estos pibes no solo tengan el espacio físico sino la organización, el material, y sobre todo la contención de docentes que entiendan que el deporte y la recreación son procesos educativos transformadores y de promoción humana para todos, como un derecho social, que a veces parece negado y sólo son para un sector social que puede pagar un club.

La educación para el tiempo libre. Una educación para ser protagonistas de su propia historia. Que se hagan cargo de su realidad, y que puedan transformar sus carencias en grandes mercancías de esperanza. Esa debe ser, entre otras acciones políticas concretas, la función del Estado desde políticas deportivas y recreativas sociales.

La Universidad Nacional de Cuyo, estatal y pública, entiende que es una obligación generar estos espacios de participación para colaborar con las organizaciones barriales y organismos no gubernamentales como de gobierno, en este proceso de generar cambios en los adolescentes y jóvenes, de barrios que el sistema de producción los excluye y los condena a muchos de antemano, por ser de ”esos no lugares…”.

Ese día 7 de noviembre, jugaron, se divirtieron, aprendieron que es posible compartir, ganar o perder, y sobre todo no estuvo presente la violencia, ni el choreo, ni el darse con alguna sustancia, ni el alcohol. Al menos por varias horas es posible.

¿Habrá una decisión desde la sociedad a generar cada vez mas espacios como estos?. Seguramente sera una fuerte apuesta a la seguridad no desde la represion sino desde la educación.