El "robysmo" tensó el ambiente en el palco vendimial. Ariel Pringles, compañero de fórmula de Matías Roby, se distanció del peronismo tradicional de entrada y aseguró: "Somos parte de la gente y no del palco".
En la previa al acto central de la Fiesta Nacional de la Vendimia, el palco oficial destinado a dirigentes provinciales y nacionales se fue colmando de a poco.
Los últimos que arribaron -quizá para evitar demasiado roce- fueron los precandidatos Matías Roby (gobernador) y Ariel Pringles (vicegobernador).
Mientras tanto el peronismo tradicional ya se había abroquelado junto a Pepe Scioli y el kirchnerismo (Guillermo Carmona, Anabel Fernández Sagasti, Lucas Ilardo) se ubicaba cerca de "la" presencia del Gobierno nacional, Carlos Casamiquela, ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca.
Pérez sonriendo junto a Casamiquela.
Bajo este panorama y a la distancia, Pringles deslizó: "Estamos muy conmovidos. Contamos con el apoyo de la gente, es impresionante. Por eso, nosotros nos ubicamos acá cerca de los comunes y no del palco".
E insistió: "Pateamos el tablero porque queremos estar del lado importante, con la gente común".
Luego, se refirió al coqueteo entre Matías Roby, precandidato a Gobernador de su espacio, y Ernesto Sanz, presidenciable radical, y aclaró: "Somos peronistas, somos Frente para la Victoria lo que no quiere decir que no tengamos una sana convivencia e incluso tomar ideas de los contrincantes de otros partidos".
En medio de un contexto de "traiciones" y cruces feroces, la distancia física no sirvió de mucho ya que no faltaron las miradas, las risas incómodas y uno que otro que advirtió: "Están todos muy alteraditos y nerviosos".