Ya sea con una banda de sonido original o con una recopilación, la música dentro del cine es siempre importante. A continuación les dejamos la primera parte de lo que para nosotros son los mejores soundtracks de los últimos años.
Amélie (2001)- Yann Tiersen.
En 2001 una película dirigida por el francés Jean-Pierre Jeunet y protagonizada por la siempre adecuada Audrey Tautou se apoderaba del corazón de todos, transformándose en algo así como una parada obligatoria para cualquier cinéfilo. Pero una vez que la película pasó y pudimos ver como Amélie lograba grandes cambios con pequeños actos, descubrimos que detrás de esta gran pequeña historia estaba Yann Tiersen. En esta película el compositor francés entregó lo que quizás sea uno de los mejores trabajos de su vida. Es un soundtrack absolutamente emocional que se encarga de acompañar cada momento de una manera especial, trabajando con la mayor parte de los movimientos de cámara, dándole una atmósfera totalmente agradable, que es lo que probablemente más enamoró de esta gran película. Lo sorprendente es que el trabajo del compositor francés fue más allá de Amélie, conformando un disco de autor que no necesita de la obra de Jeunet para subsistir.
Soundtrack de Amélie
Virgin Suicides (1999) - Air.
Para comienzos del nuevo siglo Sofía Coppola entregaba una cruda película debut sobre un grupo de hermanas con un destino fatal -que probablemente haya influido desde lo visual en la creación de varios filtros de Instagram. La manera de contar esta historia y de filmarla ilusionó a todos con el futuro de la directora, quien se encargó además de que la música estuviese a cargo del dúo francés Air. Muy alejado del debut de la banda “Moon Safari”, el disco sorprende por ser físico y carnal, con aires lounge y space pop. Un buen complemento para una película cruda pero que presenta la historia como un cuento de amor entre jóvenes de secundaria. El sencillo “Playground Love” fue un poco más allá que la película y se presentó con un video dirigido por la mismísima Coppola. En él vemos un chicle que nos canta esta psicótica historia de desamor, comenzando con la seducción adolescente de Kirsten Dunst, hasta llegar al set de filmación (con la directora aprobando el arte de tapa), para terminar con dos chicles enamorados sobre el guión. Simplemente mágico.
Air-“Playground Love”.
Dancer In The Dark (2000)- Bjork.
Lars Von Trier. Prácticamente nos empezamos a quedar sin palabras. Y es que una de las mitades creadoras del Dogma 95 nos entregó un desgarrador musical dramático para terminar con su trilogía “Golden Heart”. Bailarina en la oscuridad presenta a Bjork interpretando a Selma, una inmigrante checa que sufre alucinaciones debido a lo aburrida que es su vida y el devenir de todo lo que la rodea y poco a poco va quedando ciega. La cantante islandesa estuvo a cargo de la composición y creación -en conjunto con el director danés- de toda la música que luego sería incluida en el Album “Selmasongs”. La actuación y la voz de Bjork sumadas al manejo de las técnicas de cámara de este controversial director le dan a la película una atmósfera espesa. Entregan un musical que se opone a toda la felicidad habitual del género. Cada escena cantada, cada imagen con música es una transmisión emocional que puede resultar por momentos desgastante hasta que llega a la escena de la ejecución, en donde ni la horca puede callar a Selma. Pero más allá de todo ésto, y para quienes por ahí no disfrutan de este tipo de cine, la música de Bjork es siempre mágica. “Selmasongs” es un disco, que independientemente de Dancer in the Dark, nos puede enamorar igual. Destacado el dueto entre la islandesa y un fascinantemente deprimente Thom Yorke.
Scatterheart.
Bjork ft Thom Yorke-I´ve Seen it all (album version)
Social Network (2010) - Trent Reznor.
En 2010 el camaleónico David Fincher le entregó al mundo la biografía no autorizada de Facebook, la plataforma web que revolucionó todo tipo de comunicaciones conocidas. Para esto, además de convocar a un gran elenco, convocó al oscuro Trent Reznor (NIN) para hacerse cargo del soundtrack en colaboración con Atticus Ross. ¿El resultado? Un disco cargado en el que Reznor y Ross descargan toda oscuridad en favor de la música. No podemos dejar de decir que la música creada por Reznor para este film es una música sensorial. Si no veamos la escena en la que Zuckerberg camina a paso rápido por un lúgubre campus universitario, mirando hacia abajo. Los sonidos de Reznor bailan en conjunto con los juegos de iluminación que son marca registrada de Fincher, dándonos la sensación de que algo espeluznante se está gestando en su cabeza. Si bien la primera parte de la película es oscura, después todo se vuelve más luminoso. Y todo pasa a ser transmitido por la música. Ver si no la escena en la que los hermanos Winklevoss pierden la regata.
Social Network Opening.