Hartos de estar echados

Qué leer de poesía brasileña, por qué leerla. Lo que se consigue y también algunas rarezas para aquellas ratas de librerías de viejo que estén leyendo.

Si el circuito de venta de libros de poesía es de poco alcance, mucho más aún sucede en el caso de las traducciones de poesía, hecho muy problemático si consideramos que justo en nuestra frontera Norte empiezan kilómetros y kilómetros de Brasil, donde el idioma es el portugués, con sus todo el complejo de sus originalidades autóctonas. Afortunadamente, a diferencia de otros países más pequeños, Argentina tuvo en muchas épocas, y probablemente hoy la tenga, una sólida producción de traducciones (y publicaciones de traducciones) de poesía, desde Estados Unidos a Irlanda, de Eslovenia a China, de Irán a Nigeria.

 Un par de reediciones recientes reflota este recuerdo. En principio, Gog y Magog reedita el año pasado una obra editada en 1994 por la Univesidad de Buenos Aires: poemas, de Augusto de Campos. El libro original es un acopio de poemas concretistas precedidos por algunos experimentos más sonoros que visuales, con estudio crítico, selección y prólogo de Gonzalo Aguilar. La reedición actualiza la portada, amplía el tamaño y agrega una entrevista al poeta, el manifiesto concretista y una "intraducción" de cummings. El movimiento Concreto o concretista se origina en Brasil en los años sesenta??? de las mentes de los hermanos de Campos y Décio Pignatari que, como ellos mismos afirman, se acercan a la tradición de la condensación ("poesía es lenguaje condensado")desde el instrumento de la imagen. El poema se compone como un objeto, literalmente. El acercamiento que el movimiento concreto hace al respecto de la figura del poeta norteamericano Ezra Pound es clave para comprender la herencia que el poeta dejó en Sudamérica (quizás más que en ninguna otra parte del mundo) y también para poder ver cómo es que ciertos conceptos al respecto del arte llegan o se promueven en nuestro propio país. Fuera del interés etimológico, los poemas son muchas veces una bella pieza de Arte que dejan entrever el procedimiento que conecta el poema con su idea.

Paralelamente en México (Libros Magenta) y en Uruguay (La Flauta Mágica, ambas ediciones circulan en el país) se reedita Galaxias, de Haroldo de Campos. La obra, además de ampliar el espectro concretista, es una pieza magistral para todos los interesados en la traducción como método para recrear una tradición, es decir, para revivir textos. Con el plus de un texto divertidamente vanguardista.

No hay que olvidar tampoco la edición que hizo Tsé-Tsé en el año XXXX de Mar Paraguayo, de Wilson Bueno, una obra posterior temporalmente hablando y que transita por momentos caminos que unen tradiciones brasileras y argentinas, a los de Campos con los Lamborghini. Además, es un experimento panlingüístico escrito en portuñol guaranítico sin precedentes!

Y cuatro poetas contemporáneos, de las últimas décadas, pueden también leerse en las traducciones que publicó en 2006 Cristian De Nápoli, Cuatro Cuartetos, volumen II, dedicado a Brasil, editadas por Black&Vermelho. 

Quedan traducciones que esperan publicación como la del Catatau, de Paulo Leminski, un romance-ideia difícil a la hora de intentar encontrar con qué compraralo, los experimentos neoconcretos, las traducciones del provenzal de de Campos, sólo contando los de este pequeño círculo que bien puede ser una pequeña trilla hacia un inmenso mato.